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viernes, 4 de noviembre de 2011

El Icono de la Madre de Dios de Kazán

KAZANSKAYA


Hoy se celebra en el rito bizantino la fiesta del Icono de la Madre de Dios de Kazán (liberación del año 1612), 22 de octubre según calendario juliano.

El 8 de julio hay también otra fiesta en el rito bizantino para este icono, y es el Hallazgo del Icono de la Madre de Dios de Kazán (año 1579), (21 de julio según calendario gregoriano).

El Icono de la Madre de Dios de Kazán es uno de los más venerados en Rusia, es también símbolo de unión entre Católicos y Ortodoxos.

Hay varias versiones sobre el origen del Icono de Kazán, pero todas coinciden en la rapidez con que la devoción se difundió en el país y cómo se conectó al destino de Rusia como nación. La imagen fue llevada por los generales a las batallas y se hizo conocida como la Kazanskaya, la “Protectora de Rusia”. Se convirtió en el símbolo ruso de la Victoria y la libertad.

Tiene sus orígenes en el siglo XVI, y está relacionado con muchos milagros. Fue sacado de Rusia en la segunda década del siglo XX escapando así de los comunistas quienes convirtieron la catedral de la Madre de Dios de Kazán en un museo.


HISTORIA DEL ICONO DE LA MADRE DE DIOS DE KAZÁN

Iglesia del Icono de la Madre de Dios de Kazán, Plaza Roja, Moscú, Rusia.

La ciudad de Kazán es la capital de Tataria y durante siglos, base de un poder no cristiano que sojuzgó la Rus’ durante muchos siglos.

El día 1º de Octubre de 1552, fiesta de la "Protección de la Virgen" (Pokrov), el ejército del Zar Ivan el Terrible toma por asalto los muros de la ciudad de Kazán, capital hasta ese momento del Reino Tártaro. El Zar, en acción de gracias por el triunfo obtenido, ordena construir un gran basílica en honor de la Madre de Dios, dedicándola al misterio de la Anunciación.
Inmediatamente después de la toma de la ciudad por las fuerzas del Principado de Moscú, una niña llamada Matrona, vio a la Madre de Dios en sueños que le pedía que fuese a una casa de las inmediaciones. Dicho sitio había sufrido un incendio, y entre sus ruinas la niña y su madre hallaron un pequeño ícono que representa a la Virgen María y al Niño Jesús (Hallazgo del icono, 1579). Tal fue la cantidad de prodigios que Dios obró para los que oraban ante la santa imagen que a lo largo del tiempo, dicho ícono llegó a ser considerado como signo de protección divina para todo el país, en especial para los peligros que llegaran del Oriente.


Trasportada luego del hallazgo de la niña hasta la Catedral de la Anunciación de Kazán, comienza a ser objeto de gran devoción religiosa, atribuyéndosele innumerables milagros como milagrosas curaciones de personas ciegas que acudían a rezar.

El 22 de octubre de 1594, por disposición del zar Feodorovich, quedó instituida para cada año la fiesta dedicada Nuestra Señora de Kazán, por la conquista de Moscú, que el zar atribuyó a la ayuda de Nuestra Señora.

Allí permaneció hasta alrededor del año 1612 (Liberación, 1612) cuando la imagen es transportada a la ciudad de Moscú.

En 1636, el príncipe Pozharski mandó construir la catedral de Kazán como homenaje a la Virgen, Sin embargo, ahí se instaló una copia porque la verdadera imagen fue conservada en Moscú desde la victoria rusa sobre los polacos. En 1821 la imagen original se mudó una vez más, esta vez a San Petersburgo donde fue instalada en la nueva Catedral de Kazán. Para esa época, el icono ya era muy popular y habían nueve copias “milagrosas” en todo el país.

La imagen fue llevada por los generales a las batallas y se hizo conocida como la Kazanskaya, la “Protectora de Rusia”. Se convirtió en el símbolo ruso de la victoria y la libertad.

Conocida como “La Liberadora y Protectora de la Santa Madre Rusia”, la imagen fue utilizada en todas las crisis nacionales.

En 1790 el Zar Pedro el Grande la invoca como "protectora y estandarte" en la batalla de Poltava, contra Carlos XII de Suecia. Después del triunfo ruso el icono es intronizado en la Catedral de Moscú y luego transferida a San Peterburgo y puesta en un santuario a ella dedicado.

Se la venera como la "Libertadora de Rusia", según el estandarte de las victorias contra Napoleón. El último acto político del Zar Nicolás II, en 1918, es consagrarle a su Imperio. Detenido algunos días después y, por órdenes de Trotski, ejecutado así como toda su familia.

Cuando los comunistas tomaron Rusia en 1917, casi inmediatamente se concentraron en el icono de Kazán como expresión del “alma” del pueblo ruso.

La gran Catedral de Nuestra Señora de Kazán en Petrogrado (luego Leningrado) fue convertida en un museo ateo y en el centro oficial del ateísmo militante en el mundo.

Durante la Guerra civil de los años 1917-20, la imagen fue evacuada del territorio ruso para evitar que los ateos la destruyeran. Una vez en Occidente fue adquirida por un coleccionista, quien después de un tiempo la vendió a una asociación católica que oraba especialmente por la conversión de Rusia. Luego fue donada a S. S. Juan Pablo II, que la devolvió a la Iglesia Ortodoxa. En lo más crudo de la 2ª Guerra Mundial, sucedió un hecho ampliamente documentado que ilustra la Protección de la Madre de Dios: un archimandrita ortodoxo del Líbano, Elías Karma, recibió un encargo de la Virgen. Rusia estaba perdiendo la Guerra por su ateísmo y odio a la Religión. Si ellos se abstenían de perseguir la religión y llevaban procesionalmente su imagen de Kazán en el frente, la victoria les sería concedida. Contra toda esperanza humana, este dignatario llegó hasta el mismo Stalin, que aceptó la idea, dando un respiro a la Iglesia, y haciendo todo cuanto le fuera dicho. En muy poco tiempo la amenaza fascista tuvo que retroceder , y la guerra cambió su curso. No fueron pocos los que testimoniaron el súbito cese de funcionamiento en las armas del enemigo, la presencia luminosa de la Madre de Dios.

                         (Documental ruso sobre la Kazanskaya)


EL ICONO DE LA MADRE DE DIOS DE KAZÁN


ICONO ORIGINAL DE LA MADRE DE DIOS DE KAZÁN

El icono milagroso de la Madre de Dios de Kazán tiene la mirada triste de las Vírgenes rusas que abrazan tiernamente al Niño Jesús contra su pecho. Tenía reputación de devolverle la vista a los ciegos que le ofrecían, agradecidos, esmeraldas enteramente puras.

El ícono de Nuestra Señora de Kazán, de tradicional estilo greco-bizantino, habría sido pintado, según los expertos, en Constantinopla durante el siglo XIII.

La obra sagrada presenta la imagen de medio cuerpo de la Santísima Virgen sosteniendo al Niño Jesús sobre sus rodillas, quien esta cuasi de pie y en actitud de bendecir a su madre, hacia quien levanta su mano derecha.

El icono esta recubierto con una lámina de plata que cubre la figura y las vestimentas, dejando solamente visible los rostros de la Madre y el Hijo. Bajo esta cubierta el diseño y los colores se conservan perfectamente, lo que lleva a considerárselo no solamente una pieza de altísimo valor religioso, sino también una verdadera obra de arte. La lámina que recubre la imagen data del siglo XVII y contiene incrustaciones de diamantes, esmeraldas, rubíes, zafiros y perlas, la mayor parte de los cuales fueron agregados por diversos donadores que de este modo quisieron expresar su devoción a la Sagrada Imagen.



                               (Breve meditación con el icono)


DE CÓMO EL ICONO FUE DEVUELTO POR JUAN PABLO II A LA IGLESIA ORTODOXA RUSA


Como vimos, después de casi sesenta años reapareció en una exposición de arte en Estados Unidos. El precio exigido es de U$S 500.000, extravagante para la época.

Entonces los ortodoxos comenzaron a recolectar dinero para recuperar al Icono pero en dos ocasiones, sus fondos fueron robados. En 1970 fue puesto a la venta de nuevo en una subasta abierta cuando el “Blue Army of Our Lady” (Ejército Azul de Nuestra Señora), una organización católica estadounidense, lo adquirió y llevó a Fátima, Portugal, con un propósito noble: después que se cumpla la conversión de Rusia –anunciada por la Virgen a los tres pastorcitos– la imagen sería devuelta a ese país.

El Blue Army construyó una pequeña capilla en Fátima donde se conservó el icono hasta 1993, año en que es entregado a Juan Pablo II y transferido a los apartamentos papales, donde se convirtió en una de las devociones personales del Santo Padre.

Luego, Juan Pablo II le encarga al Cardenal Walter Kasper, Presidente del Concejo Pontificio para la Unidad de los cristianos, entregárselo a los Rusos en la fiesta de la Dormición de la Virgen, donde la liturgia ortodoxa se despliega en el marco grandioso de la Catedral de la Dormición del Kremlin.

El 28 de agosto de 2004 Juan Pablo II devolvió el icono a Rusia en la persona del Patriarca Alexis II.

En esa ocasión, el Patriarca Alexis II le agradece al Papa "de todo corazón", "este hecho es una contribución común para superar las consecuencias negativas de la historia del siglo XX, marcado por la persecución sin precedentes contra la fe en Cristo".


ORACIÓN DEL PAPA JUAN PABLO II AL DESPEDIRSE DEL ICONO DE LA MADRE DE DIOS DE KAZÁN



Gloriosa Madre de Jesús, que avanzas ante el pueblo de Dios en los caminos de la fe, del amor y de la unión con Cristo (Cf. «Lumen gentium», 63), ¡Bendita seas!

Te llaman bienaventurada todas las generaciones porque ha hecho en tu favor maravillas el Poderoso, Santo es su nombre (Cf. Lucas 1, 48-49).

Bendita seas y honrada, Madre, en tu Icono de Kazán, en el que desde hace siglos estás rodeada por la veneración y el amor de los fieles ortodoxos, convirtiéndote en protectora y testigo de las obras particulares de Dios en la historia del pueblo ruso, muy querido por todos nosotros.

La Providencia divina, que tiene la fuerza de vencer al mal y de sacar el bien incluso de las malas obras de los hombres, hizo que tu santo icono, desaparecido en tiempos lejanos, volviera a aparecer en el santuario de Fátima, en Portugal. Sucesivamente, por voluntad de personas que te tienen devoción, fue acogido en la casa del sucesor de Pedro.

Madre del pueblo ortodoxo, la presencia en Roma de tu santa imagen de Kazán nos habla de una unidad profunda entre Oriente y Occidente, que permanece a pesar de las divisiones históricas y de los errores de los hombres.
Te elevamos ahora con especial intensidad nuestra oración, Virgen, mientras nos despedimos de esta sugerente imagen tuya.
Con el corazón, te acompañaremos por el camino que te llevará hacia la santa Rusia.
Acoge la alabanza y el honor que te rinde el pueblo de Dios que está en Roma.

Bendita entre todas las mujeres, al venerar tu icono en esta ciudad, marcada por la sangre de los apóstoles Pedro y Pablo, el obispo de Roma se une espiritualmente a su hermano en el ministerio episcopal, que preside como patriarca la Iglesia ortodoxa rusa.
Y te pide, Madre Santa, que intercedas para que apresure el momento de la plena unidad entre Oriente y Occidente, de la plena comunión entre todos los cristianos.

¡Virgen gloriosa y bendita, señora, abogada y consoladora nuestra, reconcílianos con tu Hijo, encomiéndanos a tu Hijo, preséntanos a tu Hijo! Amén.

Entrega al Cardenal Kasper

MENSAJE DEL SANTO PADRE AL PATRIARCA DE MOSCÚ

Patriarca Alexis II

A Su Santidad Alexis II
Patriarca de Moscú y de todas las Rusias

Tras un largo período de pruebas y sufrimientos soportados por la Iglesia ortodoxa rusa y por el pueblo ruso en el siglo pasado, el Señor de la historia, que dispone todas las cosas de acuerdo con su voluntad, nos otorga hoy un gozo y una esperanza común con el regreso del Icono de la Madre de Dios de Kazán a su tierra natal.

En la alegría y en los sentimientos de comunión que siempre he tenido, junto a mis Predecesores que siempre se preocuparon por el pueblo ruso, me alegro de que Su Santidad reciba hoy a la delegación que le he enviado. Encabezada por los cardenales Walter Kasper y Theodore Edgar McCarrick, se ha encargado a la delegación entregarle a usted este sagrado icono, tan estrechamente unido a la fe y a la historia de los cristianos en Rusia.

Por un misterioso proyecto de la Divina Providencia, durante los largos años de su peregrinación la Madre de Dios en su sagrado Icono conocido como «Kazanskaya» ha reunido en torno a Ella a los fieles ortodoxos y a sus hermanos católicos de otras partes del mundo, quienes fervientemente han orado por la Iglesia y el pueblo que Ella ha protegido a lo largo de los siglos. Más recientemente, la Divina Providencia ha hecho posible que el pueblo y la Iglesia en Rusia recuperara su libertad y que el muro que separaba Europa del Este de Europa occidental cayera. A pesar de la división que tristemente persiste aún entre cristianos, este sagrado icono aparece como un símbolo de la unidad de los seguidores del unigénito Hijo de Dios, el Único al que Ella misma nos conduce.

El obispo de Roma ha orado ante este sagrado Icono pidiendo que llegue el día en que todos nosotros estemos unidos y seamos capaces de proclamar al mundo, con una sola voz y en visible comunión, la salvación de nuestro único Señor y su triunfo sobre el mal y las fuerzas impías que buscan dañar nuestra fe y nuestro testimonio de unidad.

Hoy me uno a usted en oración, querido hermano, junto a los obispos de la Iglesia ortodoxa rusa, a los sacerdotes, monjes y monjas y al pueblo de Dios en la tierra de Rusia. Unidos en esta oración están todos los hijos e hijas de la Iglesia católica en su profunda devoción y veneración a la Santa Madre de Dios. Que esta venerable imagen nos conduzca en el camino del Evangelio tras las huellas de Cristo, protegiendo al pueblo al que ahora Ella regresa y a toda la humanidad. Que la Santa Madre de Dios vuelva su mirada materna hacia los hombres y las mujeres de nuestro tiempo; que Ella ayude a los creyentes a no apartarse del camino que Dios ha puesto ante ellos: la
proclamación de Jesucristo, «el Camino, la Verdad y la Vida», y un valiente testimonio de su fe ante la sociedad y ante todas las naciones. Hoy oramos con confianza a la Santísima Virgen, sabiendo que Ella implora para nosotros y para todas las naciones el don de la paz.

Con estos sentimientos de caridad, en el gozo del acontecimiento que hoy celebramos, y con los ojos elevados a la Santa Madre de Dios, intercambio con Su Santidad un beso fraterno en nuestro Señor.

Desde el Vaticano, 25 de agosto de 2004
JUAN PABLO II





(Oración del Icono de la Madre de Dios de Kazán de la Iglesia Ortodoxa)




Notas:

Para redactar esta entrada se utilizó material de la página web revista Miriam



miércoles, 26 de octubre de 2011

Fiesta del Icono de la Madre de Dios del Portal de Iver


Portaitissa Icono Original - Monte Athos, Grecia.

La Fiesta del Icono de la Madre de Dios del Portal de Iver se celebra el 25 de febrero (12 de febrero segun calendario juliano) y también el día 26 de octubre (13 de octubre segun calendario juliano) se conmemora su traslado a Moscú en el año 1648.

Este icono milagroso es conocido también como Iverskaya, o Portaitissa.

Según la tradición este fue el primer icono pintado por San Lucas Apóstol y Evangelista, y hoy en día se encuentra en el Monasterio de Iver en el Monte Athos, Grecia.

En el siglo IX, cuando en Bizancio reinaba el Emperador Teófilo quien apoyaba la herejía iconoclasta, unos soldados entraron en la casa de una viuda en la ciudad de Nicea, buscando iconos para destruirlos, y sin saber que entre ellos se encontraba el original pintado por San Lucas, un soldado lo corta con su espada y enseguida fluye sangre de la mejilla de la Virgen. Estupefacto el soldado, se convierte luego de tremendo milagro, y un tiempo después acude a un monasterio y se hace monje. Antes de irse recomienda a la viuda proteger bien el icono, por lo que ella luego de orar lo coloca sobre las aguas, y milagrosamente el icono se para verticalmente y comienza a alejarse por las aguas.

IVERSKAYA ( Иверская )- Παναγία Πορταΐτισσα (Panaguía Portaitissa) - Icono Original que se encuentra en Monasterio de Iver, Monte Athos.

Un tiempo después el hijo de la viuda escapándose de los iconoclastas viaja al Monte Athos, se hace monje y transmite toda la historia a sus hermanos, quienes conservan todos estos hechos del icono milagroso. Mucho tiempo después, un monje llamado Gabriel, ve en sueños a la Madre de Dios quien le ordena caminar sobre las aguas sin miedo para buscar el icono, que apareció flotando rodeado de fuego. Así lo hizo, y lo colocó luego sobre el altar, para que se cumpliera el deseo de la Virgen quien quería ser para los monjes y su monasterio ayuda y protección. Al día siguiente los monjes observan que el ícono estaba sobre el portal de entrada del monasterio y vuelven a colocarlo sobre el altar. Pero al día siguiente nuevamente vuelve a suceder lo mismo, y así varias veces, hasta que la Virgen le revela en sueños al monje Gabriel que no quería estar protegida por otros iconos sino ser ella misma la protectora del monasterio. Años después se construye una iglesia en el mismo lugar de aquel portal, y es allí donde hoy se venera el Icono, llamado también "Portaitissa", protectora del portal.

Iverskaya

En el siglo XVII una copia fue llevada a Rusia, pero en 1917 fue destruída por la revolución, en una capilla en la que se encontraba cerca de los muros del Kremlin.

También hay varias copias milagrosas que manan myro, entre ellas una de las más conocidas es una obsequiada por un monje del Monte Athos al siervo de Dios José Muñoz (chileno,de la Iglesia Ortodoxa), que viajó por varios lugares de América y del mundo con el icono, y por gracia de Dios estuvo en una oportunidad en la Argentina. Luego fue asesinado en un viaje a Grecia, y se desconoce dónde quedó aquella copia milagrosa. También ha ocurrido que donde llevaban éste icono, durante la Divina Liturgia en el momento del canto a la Virgen, y durante la incensación del diácono, comenzaban a exhalar crisma todos los otros iconos, junto a él.

Varias copias de este ícono son también milagrosas y manan miro o aceite perfumado, las más conocidas son las copias de Canadá, Hawai y México:



Video con la Historia del Icono de la Madre de Dios del Portal de Iver (Иверская икона Божией Матери)


 

 

¡MADRE DE DIOS DEL PORTAL DE IVER, AMPÁRANOS Y SÁLVANOS! 






viernes, 14 de octubre de 2011

Fiesta del Manto Protector de la Madre de Dios - Свято Покрови Пресвятої Богородиці


El 1º de octubre según calendario juliano, celebramos en el rito bizantino la Fiesta del Manto Protector (Pokrov) de la Madre de Dios.

Esta aparición milagrosa de la Madre de Dios sucedió a mediados del S. X en Constantinopla, en la iglesia de Vlajernis, donde se conservaba la Veste de la Madre de Dios, la hebilla y parte de su cinto, los que habían sido transferidos desde Palestina en el S. V.

Un domingo 1º de octubre, durante la celebración de la Vigilia Pernocturna, en que la iglesia estaba repleta de fieles en oración, un Yurodivy (loco a causa de Cristo), llamado Andrés, en la cuarta hora de la noche, elevó sus ojos hacia el cielo, y vio acercándose por el aire a nuestra Santísima Señora y Madre de Dios, resplandeciente de luz celestial y rodeada de una asamblea de santos. El Santo Precursor y Bautista Juan y el Santo Apóstol Juan el Teólogo acompañaban a la Reina de los Cielos. Puesta de rodillas, la Santísima Virgen comenzó a orar fervientemente por los cristianos con lágrimas, y así permaneció largo tiempo en oración.



La Santísima Señora Madre de Dios, mientras resplandecía, sostenía su velo que relucía más que los rayos del sol. San Andrés conmovido por la visión le preguntó a su discípulo Epifanio que estaba a su lado: “¿Ves tú también, hermano, a la que es Reina y Señora, rogando por todo el mundo? Epifanio respondió: “La veo, santo padre, y estoy atónito”.

La Siempre Bienaventurada Madre de Dios imploraba al Señor Jesús que aceptara las oraciones de todo el pueblo, que estaba invocando su Santísimo Nombre, y que se prohijaba confiadamente a la intercesión de Ella. “Oh Rey Celestial”, decía la Reina Inmaculada, que como una columna etérea estaba de pie en medio de los ángeles, “acepta a todos y cada uno de los que te dirigen su oración e invocan mi Nombre en su ayuda; no permitas que se retiren sin ser escuchados, ni con las manos vacías de delante de mi Presencia”. 


Los Santos Andrés y Epifanio, honrados con la visión de la Madre de Dios en oración, “por largo tiempo podían ver el velo protector extendido sobre el pueblo, resplandeciente y con luminosidad del electro, como rayos de la Gloria del Señor; Mientras la Santísima Madre permaneció allí, el velo también era visible; después de su partida también este se volvió invisible, y aunque ella se lo llevó consigo, dejó en su lugar la Gracia por haber estado allí.” En la iglesia de Vlajernis siempre se conservó la memoria de la aparición milagrosa de la Madre de Dios. En el s. XIV, un clérigo y peregrino venido de la Rus’ (*), llamado Alejandro, vio dentro de la iglesia un ícono de la Santísima Madre de Dios orando por el mundo, y representado en él a San Andrés contemplándola.

En el “Prólogo”, un libro *rúsico del S. XII, se encuentra una descripción del establecimiento solemne de la Fiesta que conmemoramos. De hecho, la iglesias dedicadas a la Protección (Pokróv) de la Madre de Dios aparecieron en la Rus’ en el S. XII. La representante más acabada y renombrada de este período es sin lugar a dudas, la famosa iglesia de la Protección de la Madre de Dios en el río Nerl’, que fue construida en 1165 por el Príncipe Andréi Bogoliúbsky.

En la Fiesta de la Protección de la Santísima Madre de Dios imploramos la defensa y asistencia de la Reina del Cielo:

“Acuérdate de nosotros en tus plegarias, Señora Virgen Madre de Dios, que no perezcamos por el agravamiento de nuestros pecados, protégenos de todo mal y de toda penosa calamidad; porque en ti confiamos, y venerando la fiesta de tu Protección, te engrandecemos”.



Feliz Fiesta del Manto Protector (Pokrov) de la Madre de Dios a todos, que ella los cubra con su Omofor y los bendiga!. Escuchemos este bello himno en su honor:

Video con el Himno "Digno es" a la Madre de Dios:

 
El Достойно єсть, Dostoino iest (Digno es), es un himno a la Madre de Dios que forma parte de la Divina Liturgia.
En este video lo canta Ruslan Graham, y está grabado en la Iglesia de la Natividad de la Santísima Virgen, Sykhiv, L'viv, Ucrania.

Traducción del eslavo eclesiástico:

Digno es y conforme a la verdad bendecirte,
Gestadora de Dios.
Siempre Bienaventurada y muy Inmaculada,
y Madre de Nuestro Dios.
Más honorable que los querubines
y más gloriosa sin par que los serafines.
Sin corrupción a Dios Verbo diste a luz.
Verdadera Madre de Dios, te engrandecemos.


Notas:

(*) Rus’ y rúsico, son términos que utilizamos para designar la antigüedad común a las actuales Rusia, Ucrania, Belarús, y todos los demás sitios aledaños que tuvieron la cultura cristiana eslava oriental (la Santa Rus’, no la “Santa Rusia”). El utilizar indistintamente ruso (rosísky, del país Rusia) y rúsico (rúsky, de la cultura, etnia o religión de los eslavos orientales), lleva, incluso en personas familiarizadas con el tema, a confusiones que nada ayudan, sobre todo cuando se les da a dicho intercambio impropio de los términos una forzada interpretación política o religiosa. P. ej. Los ucranios de Carpacia (Chervonorus’-Rus’ Roja o del sur) son rúsicos, pero no rusos, pues jamás han tenido nada que ver con el país Rusia hasta la invasión comunista de 1945, que proclamaba falseadamente su reintegración a la “Madre Rusia”. De modo análogo, el término “Pequeña Rus’” aplicado a la región de Kiev en el centro de Ucrania, no es despectivo como algunos comprenden mal, sino histórico, ya que “pequeño” se aplica desde la antigüedad a la región originaria de una cultura determinada. Por último el término Belarús’ (Rus’ blanca o del norte) se aplicó por su ubicación geográfica con respecto al centro de difusión de los eslavos orientales, el arco que va por Volinia, Galitsia y Carpacia.

Fuente:  
http://oriente-cristiano.blogspot.com/

viernes, 19 de agosto de 2011

La Transfiguración de Cristo - El Icono de la Transfiguración (video)

Icono de la Transfiguración. Teófano el Griego, 1403 ( Moscú, Galería Tetriakov)

Hoy 6 de agosto según el calendario juliano que se utiliza en las Iglesias Orientales de rito bizantino se celebra una fiesta muy importante para todo el Oriente Cristiano: La Transfiguración de Nuestro Señor Jesucristo en el Monte Tabor.

Quiero compartir aquí una pequeña reflexión (*) al respecto del Padre Emilianos, monje ortodoxo del Monasterio de Simonos Petras en el Monte Athos, y a continuación un video con una explicación del Icono de la Transfiguración.

LA TRANSFIGURACIÓN DE CRISTO


Monte Tabor


Cuando, "antes de la Cruz" el Teántropo toma consigo, para acompañarle al monte, a los tres discípulos, no se ha cambiado a sí mismo delante de ellos, no ha asumido en lo externo una forma, una naturaleza, que antes no tuviese, no se ha vuelto resplandeciente con una gloria que le resultase extraña, por efecto de una luz proveniente de otra parte. Su persona perfecta y teándrica no ha sufrido ningún cambio o transformación, sino, según los Santos Padres, Cristo abrió los ojos a los discípulos: "Pasaron de la carne al espíritu", escribe San Máximo el Confesor. Y San Juan Damasceno:

"No se transfigura asumiendo lo que no era, sino mostrando a sus discípulos lo que era, abriéndoles los ojos, y de ciegos como estaban los convierte en vidente (...). Permaneciendo siempre el mismo en su identidad, se muestra ahora a sus discípulos bajo un aspecto diverso respecto al que antes se manifestaba". 

Por un instante Cristo les concede contemplar la gloria de su divinidad, que estaba unida hipostáticamente, "sin confusión", sin cambio, sin división y sin separación" a su naturaleza humana (definición de fe del IV Concilio Ecuménico de Calcedonia). Revela a los ojos "abiertos" de los apóstoles la gloria inaccesible e insoportable que había "velado" por condescendencia bajo el velo de la carne, en la sombra de su cuerpo,  y muestra la carne transparente como cristal. San Gregorio Palamas enseña:

"El poder divino brillaba como a través de láminas de vidrio, resultando diáfano a cuantos habían purificado el ojo del corazón"(San Gregorio Palamás, Primera homilía sobre la Transfiguración, PG 151, 433C).

Muestra, por un instante, el estado permanente que adquirirá su cuerpo después de la Resurrección y que los cuerpos de los santos poseen en el Reino de los Cielos, para ayudar a los apóstoles y prepararlos a la prueba de su Pasión:

"Antes de la Cruz, Señor, tomando contigo a los discípulos sobre una alta montaña, te transfiguraste ante ellos, iluminándoles con los rayos de tu majestad. Por amor hacia los hombres y por tu poder soberano querías mostrarles el esplendor de la Resurreccion". (Kondakio de la fiesta)

Esta luz increada, esta única gloria y energía del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, "belleza del siglo futuro y eterno" emanada del cuerpo de Cristo como de una fuente de irradiación, se convierte en "el reflejo de la carne semejante a Dios (homóteos), y le permite ver desde entonces el reino de Dios venido "con poder", como el Señor les había prometido antes de llevarlos a la montaña:

"Os aseguro que entre los aquí presentes algunos no gustarán la muerte hasta que vean venir con poder el Reino de Dios" (Mc 9,11).

En el mundo creado, el sol envía su luz sobre todas las criaturas para darles vida; igualmente la luz increada se comunica a los vestidos del Señor, "blancos como la nieve" (Mt 17, 2), pues una cosa es la unión con Dios "según la hipóstasis" y otra la participación " por gracia", "por energía u operación":

"Su rostro resplandecía como el sol, pues se identifica, según la hipóstasis, con la luz inmaterial, y por esto se convierte en el Sol de Justicia; pero sus vestidos se vuelven blancos como la nieve, pues recibien la gloria por revestimiento  y no por unión, por relación y no según la hipóstasis" (San Juan Damasceno, homilía sobre la Transfiguración, 4, PG 96, 552C).

Según San Máximo, estos vestidos blancos "resplandecientes" (Mt 9, 3), "fulgurantes" (Lc 9, 29), son los logoi de la creación, las raíces ontológicas de las cosas que han encontrado su realización, su recapitulación, en la persona teándrica del Logos de Dios encarnado (San Máximo el Confesor, Ambigua, 28, PG 91, 1128BD).

Los elementos del mundo natural liberados de la pesadez de la carne, cesan de cubrir a Cristo, como pesados vestidos de invierno, volviéndose ligeros, luminosos, pneumatóforos ( portadores de Espíritu), y comunican a los hombres la irradiación de la gloria de Dios. 


VIDEO EXPLICATIVO DEL ICONO DE LA TRANSFIGURACIÓN


Este video está guionado y dirigido por el Padre Sami Bou Chalhoub, sacerdote de la Iglesia Greco Católica Melquita, una de las Iglesias Católicas Orientales de rito bizantino, es decir, es una iglesia particular (sui iuris) de la Iglesia Católica que goza de autonomía y está en plena comunión con el Papa de Roma.

La Iglesia Greco Católica Melquita se origina con el establecimiento del cristianismo en el Medio Oriente. La palabra cristiano comenzó a utilizarse por primera vez en la ciudad de Antioquía, la sede histórica de la iglesia Melquita. La mayoría de sus fieles son de lengua árabe. Luego del Cisma de Oriente vuelven a reunificarse con Roma en el año 1724.






Nota:

(*) Extraído del libro Luz en la Noche, Emilianos de Simonos Petras, Ed. Narcea. 


miércoles, 10 de agosto de 2011

El Icono de la Madre de Dios de Smolénsk

 Hoy según el calendario juliano del rito bizantino se celebra el Traslado desde Constantinopla en el año 1046 del Icono de la Madre de Dios de Smolensk.

El icono de la Madre de Dios de Smolensk, es llamado también Hodigitria, es decir la que señala el Camino.

Icono de la majestuosa Catedral de Smolensk

En el año 1046, el emperador bizantino Constantino Monómaco bendijo a su hija Ana con esta santa imagen cuando ella salió de la Rus de Kiev por su futuro esposo, el príncipe Vsevolod I Yaroslavich de Pereyaslavl .

Es considerado como el primer icono de la Madre de Dios que fue llevado a Rusia desde Bizancio. En el siglo XII, Vladimir Monómaco, el hijo de Vsevolod I Yaroslavich,  trasladó la Hodegetria de Smolensk y lo instaló en la Catedral de la Dormición de la Santísima Madre de Dios.
Fue desde entonces que comenzaba a ser conocido como el icono de la Madre de Dios de Smolensk "Hodigitria".


De las muchas maravillas de este consumado icono, es notable especialmente la liberación de Smolensk del poder de los tártaros: En 1239, durante la invasión de la tierra rusa, las hordas salvajes de Batu Khan, uno de los soldados tártaros entraron en la región de Smolensk, con gran peligro de ser saqueados. Sus residentes, se sentían incapaces de enfrentar a un enemigo tan grande, por lo que realizaron una ferviente oración a la Madre de Dios. Nuestra Señora oyó sus oraciones y les dio la salvación de la ciudad. 

Los tártaros se establecieron en Dolgomoste, a 24 kilómetros de Smolensk, es decir, casi para un ataque súbito a la ciudad. En este momento había en el ejército de Smolensk un guerrero con el nombre de Mercurio, un hombre piadoso. Y fue la Señora quien lo elegió como instrumento para la salvación de la ciudad. En la noche del 24 de noviembre en la Catedral donde había un icono milagroso de la Hodigitria, el sacristán recibió la siguiente orden para decirle a Mercurio: "Mercurio, vete rápidamente con tu armadura del ejército, te llama la Señora. "

El vigilante se dirigió inmediatamente a Mercurio, y le contó todo. Aquel luego de ponerse la armadura, se precipitó en el templo hacia el icono de la Madre de Dios, y oyó una voz que provenía desde el icono: "Mercurio! Yo te envío para proteger mi casa ... Vete, para enfrentarte al enemigo en secreto, el obispo y el príncipe no se hacen responsables por el ataque militar, yo estaré con ustedes, ayudando a mis siervos. Pero con la victoria te espera la corona del martirio, que recibirás de Cristo. "



Lágrimas cayeron de Mercurio ante el santo icono, y cumpliendo la voluntad de la Madre de Dios, sin miedo, marchó hacia el enemigo. Por la noche, entró en el campo enemigo para matar al gigante tártaro, y éstos se sorprendieron porque esperaban un ejército más grande. Rodeado de enemigos, Mercurio permaneció firme en todos sus ataques. Los enemigos vieron en los hombres que lo acompañaban un rayo y una mujer luminosa. Su rostro majestuoso les llevó a temer. Después de una larga batalla, Mercurio fue finalmente golpeado en la cabeza y cayó muerto. Su cuerpo fue enterrado con honores en la iglesia catedral.


Mercurio Smolensky fue canonizado mártir. Sus zapatos hasta ahora pueden encontrarse como reliquias en la Catedral de la Asunción de Smolensk.

En 1414, el príncipe Yuri Svyatoslavich de Smolensk, escapando del avance de las tropas de Lituania, huyó a Moscú, después de haber tomado la santa imagen junto con él. En Moscú, se colocó en la Catedral de la Anunciación del Kremlin.

Icono de la Madre de Dios de Smolensk - Dionisio, siglo XV

En 1456, a petición de la gente de Smolensk, el Gran Duque Vasily les devolvió el icono, después de haber ordenado una copia exacta del icono que se hizo para sustituir al original milagroso de la Catedral de la Anunciación.

En 1524 para conmemorar la victoria de Smolensk y el retroceso de los lituanos, el principe Vasily III mandó a construir en Moscú en nombre de la Santísima Virgen, el Convento Novodevichy con una Catedral para el Icono de la Madre de Dios de Smolensk, y fui allí donde la santa imagen finalmente quedó instalada.

Convento Novodevichy y Catedral de la Madre de Dios de Smolensk

Desde ese momento se celebra una  fiesta nacional en Rusia, la fiesta del icono de la Madre de Dios de Smolensk "Hodigitria", que  ha sido celebrada anualmente el 28 de julio (calendario juliano) / 10 de agosto (calendario gregoriano).


Este icono acompañó a los rusos en muchos momentos de su historia, como en la invasión francesa de 1812, año en el que construyeron la Iglesia de la Anunciación consagrada a ella, y el icono al finalizar la batalla de Borodino, fue rodeado con todos los rangos de las tropas y venerado con oraciones de rodillas por parte del comandante, por acompañar al ejército en todo momento.






jueves, 4 de agosto de 2011

El milagroso Icono de la Madre de Dios de Pochaiv - Почаївська Ікона Божої Матері (con un video del lugar)


El Icono de la Madre de Dios de Pochaiv es muy milagroso. El lugar donde ocurrió la primera aparición de la Virgen dejando marcada su huella sobre una roca se encuentra en la Lavra de la Santa Dormición de Pochaiv, en Ucrania Occidental.

Ucrania es tierra de numerosas apariciones marianas, todas ellas con hechos prodigiosos e impresionantes, signo del amor de predilección de la Madre de Dios por este pueblo.

Lugar donde se encuentra la roca (debajo del vidrio) con la huella de la Madre de Dios. De la huella brota (en pequeña cantidad) agua que cura.
En la colina donde se encuentra el monasterio de Pochaiv se instalaron dos monjes en el año 1340. Uno de los monjes fue hasta la cima de la colina después de la oración y de pronto vio a la Madre de Dios, de pie sobre una roca, rodeada de fuego. Él convocó al hermano para que viera esa maravilla. Un tercer testigo de la aparición fue un pastor llamado Iván Bosoi. Éste corrió hasta la colina, y los tres juntos glorificaron a Dios.


En 1559 el Metropolitano Neófito de Constantinopla, viajando a través de Volynia (región donde se halla Pochaiv), visitó a la noble Ana Goiskaya que vivía en su propiedad de Orlya, no lejos de Pochaiv. Como bendición de despedida, él le dejó a Ana un ícono de la Madre de Dios traído desde Constantinopla. Comenzaron a notar que del ícono emanaba una luminosidad.


Cuando Felipe, hermano de Ana fue sanado en presencia de un monje en 1597, ella entregó la imagen milagrosa al monje, que vivía en la colina de Pochaiv. La santa imagen fue colocada en la iglesia erigida en honor de la Dormición de la Madre de Dios. Más tarde, allí se estableció un monasterio, en su mayor parte con la contribución de Ana Goiskaia.

En el año 1675 ocurrió un evento prodigioso en la guerra de Zbarazh, en donde la misma Reina de los Cielos apareciendo con su Omophorion y con las manos abiertas y acompañada de ángeles celestiales, defendió al monasterio del ataque de los turcos y tártaros. Este episodio se conmemora el 5 de agosto ( 23 de julio según calendario juliano).


El ícono milagroso comenzó a llamarse “de Pochaiv”. Son célebres entre sus devotos los relatos de auxilio de la Celestial Soberana a los que se acogen a su solicitud de Madre. Es conmovedor el modo en que los peregrinos de toda Ucrania confluyen en este santuario lleno de gracia celestial en nuestros días.


La celebración del ícono de Pochaiv se realiza segun el calendario juliano el 8 de septiembre, también el Viernes de la Semana Radiante (octava de Pascua) y el 23 de Julio.

Este lugar es uno de los santuarios de peregrinación más importantes de Ucrania, y en el lugar donde está la huellita de la Virgen los peregrinos suelen llevar objetos para tocarlos a la huella santa.
La Madre de Dios de Pochaiv es muy venerada entonces en la zona de Volinia.

Icono original que se encuentra en la Catedral de la Santa Dormición de Pochaiv

El siguiente video contiene imágenes de la Lavra de la Santa Dormición de Pochaiv (Свято-Успенська Почаївська Лавра), la música es del Coro de la Cámara de Kiev. Observen la belleza y majestuosidad de los lugares santos de Ucrania, la fe y la piedad de sus feligreses, sus costumbres y tradiciones santas como el de preparar y confeccionar alfombras de flores sobre el camino por el que pasará la procesión con el icono santo.



¡Que la Madre de Dios de Pochaiv los bendiga!.

lunes, 1 de agosto de 2011

Starets y Paternidad Espiritual. Video Entrevista completo con un santo starets.


La paternidad espiritual es uno de los elementos más importantes de la vida espiritual del Oriente Cristiano.
Todos seguramente conocemos alguna figura destacada del monaquismo oriental, aquellos padres o guías espirituales, generalmente ancianos, llamados starets por los eslavos o geronta por los griegos. Podemos mencionar en primer lugar a San Serafin de Sarov, ya que hoy se celebra en el rito bizantino el Hallazgo de sus reliquias en el año 1903.

San Serafin fue un monje de la Iglesia Ortodoxa Rusa, y poseyó aquellas virtudes propias de la antigua tradición que, heredada de los Padres de la Iglesia, es fortísima en el Oriente: la vida monástica, la dirección espiritual, la ascesis y el retiro lejos de los hombres. Llevó una vida totalmente consagrada a Dios y a los hermanos. Dios lo enriqueció con numerosos dones, algunos extraordinarios, y él supo, a costa de perseverantes y humildes sacrificios, hacerlos fructificar en rededor suyo.

 Podemos citar también al starets San Siluan del Monte Athos y a su discípulo Sophrony Sakharov, al starets Paisios del Monte Athos, y a tantos otros que hasta el día de hoy, en la actualidad siguen ejerciendo esta misión fruto del Espíritu, desde el silencio, hombres dotados de grandes dones como el de profecía y discernimiento de los espíritus, entre otros.

San Siluan del Monte Athos
Es bien sabido con qué energía ya los maestros del monacato primitivo hicieron hincapié en la necesidad de la dirección espiritual, de la apertura de la conciencia, o mejor, de la apertura del alma, que es mucho más que la simple confesión de los pecados. En efecto, para orientar al padre espiritual y para que su dirección sea efectiva, no sólo se le deben manifestar las faltas y caídas, sino también -y ante todo- los logismoi, esto es, los pensamientos, las inclinaciones, las sugestiones, los impulsos interiores. No hubo doctrina más común entre los monjes antiguos. San Antonio era tan exigente en esta materia, que no dudaba en afirmar que el hermano debe aclarar absolutamente todo a su "anciano"; incluso, si fuera posible, cuántos pasos ha dado y cuántas gotas de agua ha bebido. San Basilio no permite que nadie, en el cenobio, tenga escondido "en su fuero interno ningún movimiento del alma; todos los monjes deben descubrir los secretos de su corazón a aquellos hermanos que han recibido la misión de cuidar a los enfermos con simpatía y comprensión". Y esta declaración hay que hacerla cuánto antes mejor. Pues, cuando el logismoi ha repercutido en un acto externo u obtenido el consentimiento de la voluntad, la manifestación del alma llega demasiado tarde, el pecado que se quería evitar está ya cometido, y lo único que puede hacer el padre espiritual es intentar curar las llagas del alma. Es preciso atacar al enemigo en cuanto empieza a manifestarse, hay que aplastar la cabeza de la serpiente apenas asoma, matar a los hijos de Babilonia apenas nacidos, extirpar los malos hierbajos antes de que empiecen a echar raíces.

No sólo es un privilegio, sino un estricto deber, del hombre que se retira a la soledad, el llamar a la puerta de los varones espirituales en busca de dirección. Está escrito: "Pregunta a tu padre y te lo dirá". Nuestro maestros consideraban este precepto como si se dirigiera particularmente a los monjes. Y no admitían excepción de ninguna clase. Los escritos legados por el monacato primitivo nos permiten comprobar cómo los monjes noveles sometían a la crítica de los ancianos espirituales sus prácticas ascéticas, sus planes, sus intenciones; cómo les confiaban sus caídas, sus tentaciones, las sugerencias de sus pasiones. Incluso a veces, solos o formando pequeños grupos, emprendían largos viajes a pie a fin de consultar sus problemas interiores con los padres más eminentes por su díacrisis. ¡Ay de aquellos que rechazaban la dirección espiritual o no eran plenamente sinceros con sus "ancianos"!. Se exponían a caer en las ilusiones, exageraciones y errores funestos. Ya San Antonio se veía obligado a declarar: "He visto a monjes que, después de muchos años de trabajos, cayeron y llegaron hasta la locura por haber contado con sus propias obras y no haber aceptado el mandamiento de Dios que dice: 'Interroga a tu padre y te lo enseñará' ".

Los Apotegmas de los Padres del Desierto nos permiten vislumbrar cómo se realizaba en la práctica esta dirección, puesto que muchos de ellos no son otra cosa que la escueta narración de una consulta hecha a un padre espiritual. Se nos habla simplemente de una visita, de una pregunta y de una respuesta. A lo que parece, aun suponiendo que la narración abrevia, todo transcurría en pocas palabras. La austeridad de la profesión monástica, el temor a hablar inútilmente, y sin duda, también el deseo de ser claro, de facilitar el recuerdo de la respuesta y hacerla más eficaz, el respecto que imponía un ministerio considerado como de orden superior, todo ayudaba a imponer una gran sobriedad y gravedad. Son realmente impresionantes consultas. Y es que, además de las razones a que acabamos de aludir, había una causa superior que excluía toda palabrería, toda chanza, toda superficialidad: la convicción profunda de que las palabras de los ancianos eran verdaderamente inspiradas, esto es, que Dios mismo hablaba por su boca. Siendo así las cosas, no se debía discutir con ellos. Los que iban a consultarles, se limitaban a recoger con inmensa reverencia sus palabras como verdaderos oráculos. A lo más, cuando éstos se revestían de formas oscuras y sibilinas, se podía pedir una explicación; pero incluso ésta se daba en estido conciso. Sólo cuando el padre espiritual prefería responder en forma de apólogo, el discurso se alargaba un poco. Pero nunca se discutía. Si el discípulo se mostraba terco, el anciano espiritual se limitaba a pedir a Dios que tocara su corazón o a excogitar alguna estrategma para hacerle entrar en razón y volver al buen camino.

Es así, que hasta el día de hoy en las Iglesias Orientales, la paternidad espiritual es considerada como el servicio exterior más importante del monaquismo al mundo.

Santos Antonio y Teodosio de las Grutas de Kyiv
Los grandes starets sabían ver en otro hombre su propiedad exclusiva, inconfundible y sabían dar a este hombre, y a otro, y a otro más la posibilidad de ser también él mismo y no la réplica de este starets o, peor aún, su repetición estereotipada. Tomemos un ejemplo de la historia de la Iglesia de la Rus' de Kiev: el de Antonio del monasterio de las Cuevas de Kiev, y Teodosio. Este fue educado por aquél, pero Antonio era asceta y Teodosio fundó la vida cenobítica. Diríase: ¿cómo pudo Antonio prepararlo para que fuese un hombre que él mismo no había querido ser y para que hiciese lo que él mismo no hubiese hecho, a lo que Dios no le había llamado? En este caso hay que distinguir muy bien entre el deseo de hacer a un hombre semejante a uno y el  deseo de hacerlo semejante a Cristo.
Lo propio de un starets es un bendito don, es la genialidad espiritual, y por eso nadie de nosotros puede pensar en comportarse como starets. Pero existe también un intermedio: la paternidad (en occidente esta figura es conocida mas bien como director o guía espiritual).

Es importante aclarar aquí, que si bien los "ancianos" o starets son padres o maestros espirituales generalmente de edad avanzada, este ministerio no está supeditado solamente a ellos. Es cierto que por su edad y experiencia de vida ascética son quienes más tienen dones especiales frutos de una vida entera de lucha y sacrificios, pero también es cierto que es pura gracia divina, en toda la historia de la Iglesia ha habido mucho de ellos que quizás ni conocían las obras de los Santos Padres, pero que el Espíritu mismo los instruía y les daba discernimiento y una sabiduría aún quizás sin haber llegado a la vejez. Pero teniendo en cuenta que la espiritualidad es la manifestación de lo que se opera misteriosamente en nosotros por la acción del Espíritu Santo, un padre espiritual puede serlo también quien sepa vigilar esta acción en su hijo espiritual, y despierte su obra, protegiéndolo contra las tentaciones o caídas, contra las faltas de fe. Por lo tanto, un sacerdote, que recibió la gracia del sacerdocio, tiene tanto el derecho como la bendita fuerza de administrar los sacramentos de la Eucaristía, el Bautismo y la Comunión, como así también de la Confesión y con éste de guiar hacia la reconciliación con Dios.

Starets Paisios del Monte Athos
Entonces el ser "starets" es concedido por la gracia de Dios, es un fenómeno carismático. Pero la "paternidad" consiste en que una persona (que puede ser sacerdote o no) engendra para la vida espiritual a otra persona. Ésta, habiendo escrutado a aquélla, vio -como reza un viejo proverbio- el resplandor de una vida eterna en sus ojos y en su rostro y por eso pudo acercársele y pedir que fuese su pedagogo y director. Lo segundo que distingue al padre es que éste parece ser de una misma sangre y un mismo espíritu que su discípulo y puede conducirlo.

La obediencia en esta relación padre-hijo tiene un papel muy importante.

La obediencia supone que el hijo espiritual, después de haberse elegido un pedagogo en quien cree incondicionalmente y en quien ve lo que busca, no sólo atiende a cada palabra de éste, sino que también hace el caso al tono de su voz y procura, a través de todo en que se minifiesta la personalidad de este starets y su experiencia espiritual, hacerla suya y sobrepasar a sí mismo, rebasar los límites de la medida que hubiera podido alcanzar con sus propios esfuerzos.

La obediencia es ante todo el don de atender. Atender aplicando no sólo el oído, sino también la inteligencia, todo el ser, abriendo el corazón y contemplando piadosamente el misterio espiritual de otro hombre. Y el padre espiritual, si es que puede serlo para uno, debe mostrar una profunda piedad por lo que en uno obra el Espíritu Santo. El padre espiritual debe ser capaz de ver en el hombre la inalienable belleza de la imagen de Dios. A veces esto puede costar esfuerzos, atenciones serias y actitud piadosa hacia aquel que acude a él. Si es incluso un hombre deteriorado por el pecado, el padre espiritual debe ver en él un icono damnificado por las condiciones de vida, por la negligencia o por el sacrilegio de los hombres; debe ver en él un icono y admirar lo que de este icono queda. Y sólo por eso, sólo por la divina belleza que tiene, debe trabajar para eliminar cuanto deforma esta imagen de Dios. Pero si el director espiritual no es capaz de ver en el hombre esta belleza celestial, ver que empieza a materializar ya su vocación de hacerse Hombre Dios según la imagen de Cristo, no puede dirigirlo. Por eso al hombre no lo construyen, no lo hacen, sino que le ayudan a crecer a medida de su propia vocación.

Aquí cabe aclarar un poco más la acepción del vocablo "obediencia". Por lo general hablamos de la obediencia como de la supeditación, la sujeción y muy a menudo incluso del avasallamiento al confesor, al que completamente en vano y en perjuicio del sacerdote mismo hemos llamado "padre espiritual" o "starets". Entretanto, la verdadera obediencia que consiste en prestar la atención con todas las fuerzas del alma compromete por igual tanto al director espiritual como al dirigido. El director espiritual debe atender con toda su experiencia, con todo su ser, con todas sus oraciones ,y más aún, con toda la acción que realiza en él la gracia del Espíritu Santo lo que este último obra en la persona que se le ha confiado al director espiritual.

Este debe seguir los caminos del Espíritu Santo en esta persona, debe venerar lo que Dios obra, sin procurar educarla según su propia imagen o tal como cree que debe desarrollarse, y no convertirla en víctima de su dirección espiritual. Se necesita la mansedumbre por ambas partes. Esperamos la mansedumbre por parte del hijo espiritual, pero ¡cuánta mansedumbre debe tener el director espiritual para no irrumpir jamás en el dominio sagrado, para tratar el alma humana tal como fue ordenado a Moisés tratar la tierra alrededor de la zarza ardiendo! En potencia o en realidad cada hombre es ya esta zarza y cuanto lo rodea es una tierra santa que el director espiritual puede pisar sólo habiendo desatado el calzado. Debe sentirse como el publicano que está a la puerta del templo, mira en el templo y sabe que es un dominio del Dios vivo, que es un lugar santo, y él tiene derecho a entrar únicamente si el mismísimo Dios se lo manda y le sugiere qué hacer y qué decir.

Una de las tareas del padre espiritual consiste en educar al hombre en la libertad espiritual, en la regia libertad de los hijos de Dios. No debe mantenerlo en el infantilismo toda vida, haciéndolo acudir a él por cualquier bagatela, sino que debe enseñarle a que él mismo oiga lo que el Espíritu Santo reza con verbos inefables en su corazón. Pensemos en lo que significa la "humildad". "Humildad" es la conformidad, quiere decir, que el hombre se ha conformado con la voluntad de Dios, entregándosele sin reserva, con plenitud y alegría y diciendo: "Señor, haz lo que quieras conmigo". Y en consecuencia se ha conformado también con todas las circunstancias de su propia vida. Todo -lo bueno y lo terrible- es don concedido por Dios. Dios nos ha llamado a ser sus mensajeros en la tierra y nos envía adonde están las tinieblas para que seamos luz, adonde está la desesperanza para que seamos esperanza, adonde la alegría se ha extinguido para que seamos alegría, etcétera. Y nuestro puesto no está sólo donde existe serenidad -en el templo, cuando se celebra la liturgia y donde estamos protegidos por la presencia de Dios-, sino también allí donde nos encontramos solos como presencia de Cristo en la oscuridad del mundo deformado.

San Teófano el Recluso
Por otra parte el vocablo latino "humildad" es derivado del vocablo "humus", cuyo significado es "tierra vegetal". San Teofano el Recluso escribe a este propósito: piensen lo que es la tierra. Yace silenciosa, abierta, indefensa, vulnerable frente al cielo. Del cielo recibe la aridez, los rayos del Sol, la lluvia y el rocío, pero recibe también lo que llamamos abonos, o sea, estiércol y cuanto echamos en ella. ¿Y qué pasa? Aporta frutos, y cuanto más soporta lo que nosotros llamamos humillación, ofensa, tanto mayores son los frutos. Pues la humildad estriba en abrirse ante Dios en plenitud y no protegerse en absoluto contra Él, contra la acción del Espíritu Santo, contra la imagen de Jesucristo, contra Su doctrina; la humildad estriba en ser vulnerables a Su gracia igualmente que lo somos a las manos de los hombres, a sus palabras hirientes, a sus hechos crueles, a sus mofas. La humildad estriba en entregarnos a Dios para que tenga derecho, según nuestro propio deseo, a obrar con nosotros lo que El quiera, en aceptarlo todo, en abrirnos y en dar la libertad al Espíritu Santo para conquistarnos.

Si también el padre espiritual va a aprender la humildad en este sentido: ver la belleza sempiterna en el hombre y conocer el puesto que le corresponde (y este puesto es tan sagrado, tan divino: el del padrino del novio que asiste al encuentro de los novios), podrá ser realmente acompañante de su hijo espiritual, podrá marchar sobre los pasos de él, protegiéndolo, apoyándolo y no irrumpiendo jamás en el dominio del Espíritu Santo. En este caso la dirección espiritual se hace parte de la espiritualidad, parte del crecimiento de la santidad a que está llamado cada uno de nosotros y que cada padre espiritual debe ayudar a consumarlo a sus hijos espirituales.

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Quiero agradecer enormemente a todos los que visitan este blog. Hoy Teóforos cumple un año de vida. Aprovecho para saludar a sus seguidores. Y para culminar este post, les comparto como obsequio aniversario, este video del Starets Tadej, un monje ortodoxo serbio, considerado por muchos como santo. Dio esta entrevista un año antes de su muerte. (+1914-2003). Hace un tiempo había visto este video en YouTube, pero sólo se encontraba subtitulada una pequeña parte de la entrevista. Ahora con gran alegría encontré la entrevista completa con subtítulos en español. Observen su mirada, sus expresiones, su komboskini (rosario ortodoxo) en su mano, orando constantemente la Oración de Jesús. En la entrevista contesta preguntas sobre muchos temas de la actualidad. 

Al final de la entrevista hay una frase del starets que no está traducida, y dice lo siguiente:

"En la manera que son tus pensamientos, es la manera en que será tu vida" (Monje Tadej)



Entrevista con un santo starets 





Notas:

Para esta publicación se tomaron ciertos conceptos y partes de: 
- " El monacato primitivo"  Editorial BAC.
- LA ESPIRITUALIDAD Y LA DIRECCIÓN ESPIRITUAL. Antonio, Metropolitano de Sourozh. Informe pronunciado el 19 de mayo de 1987 en la Conferencia Eclesiástica Científica Internacional "La teología y la espiritualidad de la Iglesia Ortodoxa Rusa" reunida en el Departamento Editorial del Patriarcado de Moscú.