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domingo, 19 de diciembre de 2010

San Nicolás, Arzobispo de Myra (+ 345)

Hoy domingo 30º después de Pentecostés, 6 de diciembre según el calendario juliano, celebramos en el rito bizantino a San Nicolás, Arzobispo de Myra (+ 345).

Reliquias de San Nicolás, en Bari.

He aquí un modelo universal de la caridad: arzobispo de la ciudad de Myra en la región de Licia, actual Turquía, se distinguió por la caridad, ya que hizo muchas obras para salvar la vida de los fieles. Su recuerdo y devoción ha quedado en la Iglesia Universal. En el siglo XI, para evitar la destrucción de las reliquias por parte de los turcos, las reliquias fueron trasladadas a Bari, Italia, por lo cual en Occidente conocemos a este santo como “San Nicolás de Bari”.

¡Santo Padre y Jerarca Nicolás, ruega a Dios por nosotros!.

Estos son el tropario y el kondakio que se cantan en esta fiesta:



Tropario, tono 4º 
Canon de fe e icono de mansedumbre* maestro de abstinencia* te has revelado a tu rebaño* por la verdad de tus obras.* Así ganaste, por tu humildad, exaltación* y riquezas por tu pobreza,* Padre y Jerarca Nicolás,* ruega a Cristo Dios* que salve nuestras almas.

Kondakio, tono 3º 
En Myra, Oh Santo, te distinguiste como celebrante de los misterios sagrados,* puesto que cumpliste, Venerable, el Evangelio de Cristo,* ofreciste tu alma por tu pueblo,* y salvaste a los inocentes de la muerte.* Por eso fuiste santificado,* como gran iniciado de la gracia divina.

Aquí hay un tropario cantado por un coro australiano, el St Nicholas Chorale, dirigido por Symon Kohut, bellísimo:

Biografía 

San Nicolás de Myra o San Nicolás de Bari apodado "el Taumaturgo" o "el Milagrero", es un Santo muy venerado por los cristianos ortodoxos, (especialmente por los rusos). El por su amor y su entrega al Señor recibió la gracia de ayudarnos rápidamente con el poder del Espíritu Santo en los momentos más difíciles. 

Nació en Asia Menor a fines del tercer siglo, desde su temprana edad era profundamente religioso. Su tío, el obispo de la ciudad de Pátara viendo la fe del joven, se preocupo por él y lo ordenó sacerdote, siendo joven. Después de la muerte de sus padres Nicolás heredó una gran fortuna, la cual la puso al servicio de los necesitados. Él trataba de ayudar los necesitados en forma anónima, para que no se lo agradezcan.
En la ciudad de Pátara vivía un hombre rico, quien tenía tres hijas. Cuando sus hijas crecieron (llegando a la mayoría de edad), su padre perdió sus negocios y quedó arruinado. Entonces se le ocurrió la idea de utilizar la belleza de sus hijas (prostituirlas) para conseguir los medios para sustentarse. San Nicolás supo de sus planes y decidió  ayudarlos. Se acercó sigilosamente en la noche a la casa del comerciante arruinado y tiró por la ventana una bolsita con monedas de oro. Cuando él encontró la bolsita pudo financiar la dote para casar a su hija mayor. Poco tiempo después tiró la segunda bolsita con monedas de oro y con esta plata casó a su segunda hija. Cuando el Santo tiró la tercera bolsita con monedas de oro para la hija menor, el comerciante lo esperaba. Arrodillándose delante de San Nicolás, él le agradecía llorando por la salvación de su familia del tremendo pecado y deshonor. Después el comerciante mejoró sus negocios y empezó a ayudar a la gente imitando a su benefactor. 

El Santo quiso visitar los Santos Lugares. El viaje con el barco fue tranquilo, pero el Santo supo por revelación divina que encontrarían una tormenta y lo dijo a sus compañeros de viaje. Y pronto empezó la tormenta y la nave se convirtió en un juguete de las olas. Sabiendo que él era sacerdote todos le pidieron a rezar y con las oraciones del Santo el viento se calmó y todos se salvaron y cuando uno de los tripulantes se cayó y murió con la oración del Santo resucitó. 

Después el Santo pensaba irse al desierto y vivir lejos en soledad. Pero el Señor le indicó que lo necesitaba en el mundo y obedeciendo regresó a su patria y a servir a la gente.
No queriendo vivir en la ciudad donde la gente lo conocía y lo elogiaba, el Santo se fue a la cercana ciudad de Mira que era la sede episcopal. San Nicolás vino como un pobre. Amando la Iglesia él iba todos los días. En aquel tiempo falleció el obispo de la ciudad de Mira y todos los obispos se reunieron para elegir al sucesor. No se ponían de acuerdo hasta que uno de ellos aconsejó: “El Señor Mismo debe mostrar Su elección. Recemos, ayunemos y esperaremos la decisión de Dios.” El Señor reveló al obispo que aquel quien entrará primero a la Iglesia debía ser el obispo. El obispo comentó a los otros obispos la revelación y antes de la Divina Liturgia se paró en la entrada esperando al preferido del Señor. Según su costumbre Nicolás entró primero para rezar. Cuando el entraba el obispo le dijo que lo acompañe. Le tomó la mano y le comunicó la Voluntad del Señor de que fuera  obispo de Mira. El Santo obedeció la Voluntad del Señor y olvidándose de sí mismo, se convirtió en el padre de los huérfanos y de los pobres, defensor de los ofendidos y benefactor de todos. Fue una persona de carácter suave, no se enojaba, se vestía con ropa sencilla y comía una vez por día. 
 Cuando empezó la persecución del emperador Diocleciano (284-305) el santo fue encarcelado. En la cárcel con sus palabras y su ejemplo fortalecía a los otros cristianos que sufrían junto con él. Pero el Señor no quiso que él muriese como mártir. El nuevo emperador Constantino fue bueno con los cristianos y les dio el derecho de expresar abiertamente su fe. 

Así el santo regreso a su obispado. Es difícil enumerar las personas que él ayudó y los milagros que hizo. Entre otros milagros cuando en su obispado empezó una severa hambruna el santo se presentó en sueños a un comerciante, quien estaba en Italia con su barco comprando pan, trigo, y comida, el santo le entregó en su sueño monedas de oro y le ordenó  navegar hacia su ciudad para traerle comida. Al despertarse el comerciante capitán, viendo en sus manos las monedas de oro se asustó y para cumplir lo que le ordenaba el santo, trajo la comida al país hambriento del santo, contando a todos la visión milagrosa que lo trajo hasta su región. 

En aquella época en la Iglesia había disturbios a raíz de la herejía del Arrianismo, que negaba la Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo. Para apaciguar la Iglesia, el emperador Constantino llamó al primer Concilio Ecuménico en Nicea, el año 325. Entre los 318 obispos asistentes estuvo también San Nicolás (Obispo de Myra). El Concilio Ecuménico condenó al arrianismo y fueron compuestos los primeros siete artículos del Credo, en el cual se expuso en palabras exactas la fe ortodoxa, la fe en el Señor Jesucristo, quien es el Hijo de Dios, tiene la misma naturaleza de Dios Padre y no es su mejor criatura. Durante los debates del Concilio, cuando San Nicolás escuchó las blasfemias de Arrio, se indignó tanto que le abofeteó delante de todos. El Concilio le retiró su cargo como obispo por violar el orden. Pero algunos obispos tuvieron una visión en la cual veían al Señor Jesucristo entregando a San Nicolás el Evangelio y la Theotokos lo cubría con su velo. Todos los obispos del Concilio comprendieron que el arrianismo es desagradable a Dios y devolvieron su cargo a San Nicolás. 

En otros milagros del santo, el emperador condenó a muerte, a raíz de una falsa denuncia, a tres jefes militares. Acordándose de los milagros de San Nicolás, ellos le pidieron que les ayude. Después de rezar, el santo se presentó en un sueño al emperador ordenándole dejar en libertad a sus fieles servidores, y que en caso contrario sería castigado. "¿Quién eres tu que te atreves a exigirme algo así a mí?- le preguntó el emperador-, "Soy Nicolás, el obispo de Myra" le contestó el santo. Y el emperador revisó el caso y con honor dejó en libertad a los jefes militares.
Una vez navegaba un barco de Egipto a Libia. Se levantó una gran tormenta y el barco estaba a punto de naufragar. Algunos se acordaron de San Nicolás y en sus oraciones le pidieron ayuda. Y vieron que el santo llegó apurado sobre la mar enfurecida, subió al barco y tomó el timón. La tormenta se calmó y el barco llegó bien al puerto. 

San Nicolás falleció en la mitad del siglo IV, siendo anciano. Pero con su muerte no se terminó su ayuda, por el contrario se incrementó. Durante más de mil quinientos años él es quien ayuda rápidamente a todos los que le piden rezando. Hay muchos libros sobre su ayuda y el amor de los ortodoxos sigue aumentando.
Cuando en el año 1087 los sarracenos devastaron la región de Licia, San Nicolás se presentó a un devoto sacerdote, en la ciudad de Bari (Italia) y le ordenó trasladar sus reliquias a esta ciudad. Esta orden del santo fue rápidamente ejecutada y desde entonces sus reliquias se encuentran en la iglesia de esta ciudad. Las reliquias despiden un miro curativo. El recuerdo de este hecho se celebra el 22 de mayo según el calendario actual.  

Antes de enseñar a los niños a esperar ansiosamente a "Papa Noel" en Navidad para premiar su buen comportamiento con un costoso regalo, costumbre totalmente pagana que nada tiene que ver con la espera de la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo, más bien en esta época de Adviento, de espera del Nacimiento de Nuestro Señor, enseñémosle sobre este gran santo, San Nicolás de Myra, a celebrar y a practicar con su ejemplo la caridad que lo caracterizó durante toda su vida, y preparemos todos juntos nuestros corazones, con la intercesión poderosa de este santo, para adorarlo en el Pesebre como los pastores, con sencillez y humildad, en el momento en que verdaderamente se hace presente ante nosotros este Misterio del Verbo que se reviste de carne, este Misterio del Dios con nosotros : en la Liturgia de su Natividad.


Desde Occidente se propagó la imagen de San Nicolás, Papa Noel o Santa Claus,  y la historia fantasiosa y distorsionada que se ha propuesto nada tiene que ver con la fe cristiana,  con la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo.  La verdad es que San Nicolás sí existió y para Gloria de Dios y edificación de su Pueblo, fue un gran santo, cuya vida es digna de dar a conocer a todo el mundo como ejemplo de caridad, y especialmente como un modelo de hombre santo a nuestros niños.



 








Nota:
La biografía extraída de http://es.orthodoxwiki.org/

2 comentarios:

Miserere mei Domine dijo...

Es precioso como se guardan las reliquias de San Nicolás dentro de un altar. Que pena que los altares modernos haya perdido esta función de recipientes de reliquias... y por lo tanto... receptáculos de esperanza.

Gracias Raquel. Feliz Navidad!!

Raquel del Monasterio Católico Bizantino dijo...

Feliz Navidad Néstor! mi fiel comentador en este blog!. Que el Niño Jesús te bendiga y a tu flia. y puedan recibirlo con un corazón bien preparado como el Pesebre que con amor le preparó la Sagrada Familia. Un abrazo en el Señor!