BLOG DE ESPIRITUALIDAD CRISTIANA ORIENTAL."Cuando salían de la Divina Liturgia, todos los hombres y mujeres eran como Teóforos, es decir "portadores de Dios". Todos habían comulgado. Y en sus venas corría la sangre de Dios. Eran hijos de Dios y deificados. Y saliendo de la iglesia, marchaban con precaución. Como se marcha cuando se lleva algo inestimable..."
¡GÓSPODI POMILUI!
Icono correspodiente a la Fiesta de la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo - Monasterio de la Transfiguración (1)
Cristo ha nacido! Gloria a Él!!!.
El 7 de enero (25 de diciembre según calendario juliano), celebramos la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo en el Monasterio Católico Bizantino de la Transfiguración de Cristo.
Como todos los años, toda la comunidad bizantina se va preparando para esta gran fiesta. Todos y cada uno colaboran en algo para ofrecer al Niño Dios.
Preparación de Navidad: El viernes 6 de enero (24 de diciembre) celebramos las Horas Reales al mediodía. Este oficio es el resultante de la agrupación de las horas prima, tercia, sexta y nona, además de los Týpicos (partes fijas que se rezan al mediodía y que usualmente se cantan en la Divina Liturgia (salmos 102 y 145, Himno "Oh Hijo Unigénito", Bienaventuranzas, Credo y Padrenuestro). Todos estos unidos e intercalados con textos de la Solemnidad (en este caso la Navidad). Este Oficio se hace sólo tres veces por año, ya que sólo se repite en la Vigilia de la Teofanía (5 de enero) y Viernes Santo, pero con sendos textos y lecturas correspondientes. Se denominan Reales porque comenzaron a ser celebradas como un Oficio de la Catedral de Constantinopla (Divina Sabiduría) con asistencia del Emperador y su familia. Al realizarse la compilación de Oficios que forman parte del ritual bizantino, fueron incluídos de modo que introducen a tres momentos cruciales de la Historia de la Salvación:
- La Venida del Hijo de Dios en la carne
- El Comienzo de su misión pública
- Cumplimiento pleno en el Misterio de su Pasión, Muerte y Resurrección.
Como podemos ver en el calendario la celebración de las Horas Reales va acompañada de Ayuno Estricto. Tal es la unión de los dos elementos que cuando el 24 de diciembre cae domingo (es el mismo caso en sábado), las Horas y su ayuno se trasladan al viernes anterior, ya que está prohibido desde los orígenes cristianos el ayuno estricto tanto el sábado como el domingo. Esta preparación espiritual tan acentuada va en sentido contrario al sentido de fiesta pagana: a medida que nos acercamos al Misterio Divino que vamos a celebrar, se polariza, por así decir, por una parte, la grandeza que se avecina, y por otra, nuestra pequeñez. El alma devota quiere llenarse de Dios y, de acuerdo a los consejos de los santos, comienza a vaciarse de sí misma, por el ayuno, la penitencia, el perdón a los enemigos, la limosna, el enternecimiento del corazón de acuerdo con las palabras de Jesucristo "Sed perfectos como el Padre Celestial es perfecto".
La vigilia, pues, esa tensión llega al máximo, ya que la expectación por el Nacimiento del Hijo de Dios está ligada al hecho de hacer un hueco en el pesebre de nuestro corazón, de modo que la “actualización” del Nacimiento de Cristo, no sea sólo un mero alzar de copas, o una expresión de buenos deseos e intercambios de regalos, sino que es nuestra visita mística a Belén, la sinfonía de nuestros corazones con los de los pastores, el asombro lúcido ante los ángeles, el gozo creyente por la venida de la Salvación, el homenaje que junto a los Magos hacemos de nuestras ofrendas espirituales: el incienso de la fe y el sacrificio, el myro de la perseverancia, el oro de las obras sin mancha de los hijos de Dios. Junto a la Madre de Dios, Cáliz de la salvación, y al Justo José, nos acercamos al Amor que nos ama: así como en la Antigua Alianza el Santo de los Santos, estaba protegido por un doble cortinado, de esta manera, se descorre José en su humildad ante el Santuario que es María, se descorre María, la primera cortina, ante el Dios viviente, Jesucristo.
Grandes Vísperas: El Oficio de la Tarde es uno de los más antiguos, ya que desde época apostólica los cristianos, siguiendo el uso de la sinagoga, oraban y bendecían la luz, como comienzo del día: ‘Hubo tarde, y hubo mañana, día primero’ (Gen. 1).
Posteriormente esta oración se enriqueció de significado y contenido, expresando de manera directa la importancia de lo que se celebra. Las Grandes Fiestas y Domingos tienen Grandes Vísperas, que prolongan el uso de la vigilia nocturna de los primeros cristianos. Impedidos de reunirse durante el día, oraban con los salmos, las profecías y se confortaban en la larga oración con pan, vino y aceite benditos. Hoy está compuesta del Salmo 103, letanías de petición, una porción variable del salterio (katisma).
El 24 de diciembre tiene como característica que en él se celebra la Divina Liturgia de San Basilio. Ya aquí comienza la Navidad. San Basilio, obispo de Neocesarea de Capadocia (actual Turquía) y fallecido hacia el año 379, y compositor inspirado de los textos sacerdotales y algunas particularidades de esta Liturgia que sólo se celebra diez veces al año. Una de las diferencias más importantes es el rezo por parte del sacerdote de unas extensas, bellas y expresivas oraciones, el canto de la Madre de Dios habitual "Digno y conforme a la verdad" es sustituído por el irmós de la 9º Oda de Matutinos. Así reza el que corresponde a la Fiesta:
Al nacer de la Virgen Santa, * el Señor ilumina el universo; * los pastores pasan la noche en los campos, * los magos se prosternan ante Dios, * los ángeles cantan en los cielos, * mientras que Herodes está perturbado, * porque Dios se ha manifestado en la carne * como Salvador de nuestras almas.
Cena de Nochebuena: En esta fiesta, después de Vísperas, se celebra la Nochebuena, con su mesa abundante y simbólica: según la tradición rusa, la mesa adornada con flores y paja, debe carecer, en sentido de paz, de cuchillos. El primer plato, kutiá, (trigo hervido aderezado con miel, nueces, amapola, canela, etc.) nos recuerda la humildad de Belén, y la ausencia de carnes en esa noche (excepto pescado) nos recuerda que el gozo del nacimiento está unido al hecho de que el Niño de Belén vino a padecer por todos. Todos deben sentarse a la mesa (en otros tiempos la compartían amos y siervos) y en lo posible debe haber doce platos distintos. El canto de los villancicos, las velas, el gozo de grandes y chicos completan la velada que se suele prolongarse más que de costumbre. (2)
El siguiente video es un resumen con fotografías de cómo vivimos todo esto en nuestro Monasterio Bizantino esta Navidad 2012 (con la Homilía de Nochebuena, por el Hieromonje Diego):
Notas:
(1) Foto tomada por Claudio Marsicano (y algunas del video)
(2) Extraído del Calendario Bizantino redactado por el Hieromonje Diego Flamini.
Los monjes Sergio, Dionisio y Jonathan, son monjes católicos bizantinos de Argentina, y su monasterio está incardinado en la Iglesia Greco Católica Ucraniana.
La IGCU es una Iglesia en plena comunión con el Sucesor del Apóstol Pedro, cuya fe es la Ortodoxa, y el monacato que siguen los monjes de regla estudita, es por lo tanto, similar al que siguen las Iglesias Ortodoxas. Si desean consultar algo más al respecto, pueden comunicarse con los monjes del Monasterio de la Transfiguración al siguiente e-mail:
orientecristiano2000@yahoo.com.ar
O dirigirse a Hieromonje Dionisio por mensaje privado en Facebook:
Comunidad monástica de la Lavra de Univ, Ucrania. Estos monjes católicos bizantinos son hermanos de los monjes de Pigüé. En esta foto hay monjes estuditas de distintos grados monásticos. El más anciano, es el skemamonje Ananías, que hoy ya descansa en el Señor. (Esta foto es de un viaje a Ucrania que hizo el Higúmeno Hieromonje Sergio de Pigüé, ubicado en la foto exactamente detrás del niño)
EL MONACATO BIZANTINO(1)
Antes de abordar el estudio del Monacato Bizantino, es conveniente destacar, sobre todo para los lectores de origen occidental, que dentro de las Iglesias Ortodoxas, ya sean de origen helénico o eslavo, no existen instituciones monásticas o religiosas equivalentes a las Órdenes o Congregaciones tan importantes en el Mundo Occidental. En la mentalidad de aquellos hombres y mujeres que abrazan la vida monástica en el seno de la Iglesia Ortodoxa, no se consideran más que como miembros de una gran Hermandad de ascetas.En los días del Monacato primigenio, no había grados intermedios entre el postulante y el monje profeso; la institución de dos grados de ascetismo anteriores al de “Plenamente Monje” cambió paulatinamente con el correr de los siglos el carácter de la Profesión monástica dentro de las Iglesias Ortodoxas, convirtiendo a esa simple acción de los comienzos, en una acción progresiva. En la actualidad, así como en los últimos siglos, el monje que avanza hacia el grado superior de la vida monástica lo hace, generalmente, avanzando grado por grado, hasta alcanzar el tercer nivel y convertirse en “Plenamente Monje” o perfecto monje al cabo de varios años. Los grados del monacato ortodoxo-bizantino son tres:
A- Rasoforo B- Stavroforo C- Megaloskemos (o skema monje/a).
Los antiguos ritos de profesión fueron modificándose poco a poco como consecuencia directa del carácter progresivo que fue adquiriendo con los siglos la Profesión monástica. Hay tres partes esenciales dentro del Rito:
A- la toma formal de los Votos B- la realización de la Tonsura monástica C- la entrega del Hábito
Sin embargo ninguno de los tres actos mencionados formaron parte de la esencia del monacato de los primeros siglos. En la Iglesia Ortodoxa, si bien los Votos son formales y explícitos, no existe una fórmula escrita de profesión a ser subscripta por el candidato a la admisión dentro de algunos de los tres grados del monacato. La fórmula de profesión escrita es peculiar de Occidente, y data de los tiempos de San Benito. -Regula, Cap. 58 -. Los Votos, los cuales en total son cuatro:
Son tomados al candidato a través de preguntas realizadas por el Higúmeno; las repuestas a dichas preguntas constituyen en sí mismos los Votos del monje. Este cuestionario es realizado antes de la admisión a los grados intermedios del monacato. El hombre o mujer que se presenta para ser admitido formalmente dentro del grado inferior de la vida monástica, debe en modo general aunque no invariablemente, declarar su firme determinación a perseverar en la vida de ascetismo ante el Higúmeno, sin embargo esta costumbre varía entre los distintos monasterios. En lo que refiere a la Tonsura, en vez de ser conferida ceremonialmente como en los primeros días del monacato cenobítico, es actualmente realizada con la admisión a cualquiera de los tres grados del monacato bizantino. El hábito monástico, consta de distintas partes, y solo pueden usar la totalidad del hábito los monjes o monjas del más alto rango, sin embargo, algunas partes de ese hábito son portadas por aquellos de menor jerarquía. Es evidente que a medida que un monje o monja vaya ascendiendo en los grados de la vida monástica, va a usar más partes del hábito completo. Es de destacar que muy pocos monjes llegan a alcanzar el hábito completo, ya que para ser merecedor de portarlo deberá atravesar muchos años de dura ascesis. Una de los detalles que a menudo llaman la atención de los occidentales, es que en el monacato oriental no hay diferencia entre el hábito del monje y el de la monja, con la excepción evidente de la toca de la monja. Por tal razón monjes y monjas usan la totalidad o partes de un mismo hábito monástico. En cuanto al término de prueba que es requerido para ser admitido dentro del grado intermedio o más alto del monacato, es de cómo mínimo tres años; y es de destacar que dentro de la vida monástica ortodoxa-bizantina no existe nada equivalente al noviciado de las Órdenes o Congregaciones Religiosas occidentales. El postulantado comúnmente dura unos pocos días o semanas y durante ese período el candidato vive junto a los monjes hasta que finalmente es admitido en el grado inferior del monacato. Un monje que ha pasado tres años de su vida dentro de la primera escala de la vida monástica tiene la opción de permanecer dentro de aquel grado por el resto de su vida, o por el contrario, seguir avanzando hacia la plenitud de su estado monástico. Los tres grados de ascetismo monástico bizantino
En los primeros días del Monacato, no había sino un solo Grado de Monjes, una sola Tonsura, y un solo Hábito, en los numerosos Monasterios de Oriente. Las Novelas (*) de Justiniano del año 535, fueron las que codificaron las costumbres existentes, como ser la Novela V, la cual estipula que el término de postulantado deberá extenderse por un período de tres años, término durante el cual, el Postulante, deberá continuar llevando sus vestimentas laicales, y luego de este período, si es aceptado por el Higúmeno, el recibirá la Tonsura y el Hábito; pero la costumbre de que el postulante lleve puesta las ropas laicales no duraría mucho tiempo, porque poco tiempo después de la época de las Novelas de Justiniano, se hizo habitual en los Monasterios, que el Candidato, luego de un breve postulantado, comience a vestir una porción del Hábito propio de los Monjes Profesos. Esta nueva costumbre introdujo, en la práctica, un grado inferior dentro del Monacato Bizantino. El permiso dado a los Postulantes a usar el hábito monástico, fue entendido, como un tácita expresión de determinación a permanecer en la vida monástica de ascetismo, sujeto a la aprobación del Higúmeno. Ceremonia de admisión de jóvenes postulantes a la vida monástica
El tercer grado a ser implantado, fue el grado intermedio, el cual se estima data de finales del siglo VIII , San Teodoro Studita en su Testamento habla ya del Pequeño Hábito, que no era otro que el que portaban el grado intermedio de monjes, señalándolo como de reciente introducción y prohibiendo a los Higúmenos otorgarlos a sus Monjes. En contrario a su desaprobación, sin embargo, la costumbre de conferir el Pequeño Hábito a un grado intermedio de monjes, continúa hasta los presentes días sin que nadie lo cuestione desde aquella época. Los monjes del grado inferior (Rasóforos) son considerados como verdaderos monjes, aunque de manera aún imperfecta. El Monje del grado más elevado (Skemamonje) es considerado - única y propiamente - como el Perfecto Monje (o Perfectamente Monje), es decir: aquel que alcanzó el más puro estado de la Vida Monástica; pese a esta consideración, el Monje de grado intermedio (Stavroforo) también es considerado muchas veces como Monje Perfecto, puesto a que como éste, también pasó el término canónico de prueba (3 años) y también al igual que un Skemamonje, ha tomado el compromiso público de sus Votos. Comparativamente muy pocos monjes alcanzan el más alto grado de la Vida Monástica, excepto en su lecho de muerte. Como mencionamos anteriormente, los Monjes del grado inferior del monacato son llamados Rasóforos entre los griegos (que se origina de la conjunción de dos palabras griegas Rasón o Túnica y Foros que significa portador, es decir que porta la Túnica) o Ryasonosets entre los eslavos, y es considerado como un Principiante en el ascetismo, hasta que él haya completado el término de tres años de prueba. Los Monjes del grado intermedio son conocidos como Stavroforos entre los griegos (que se origina también por la conjunción de dos palabras griegas Stavros = Crucifijo y Foros que significa portador, es decir que porta el Crucifijo) o Krestonosets entre los eslavos, puesto que llevan colgados sobre el Hábito una cruz de madera, también este grado de monjes son conocidos bajo el nombre de Microskemos (que se origina obviamente de la conjunción de dos palabras griegas Micros = Pequeño y Skemos = Hábito, es decir el que viste el Pequeño Hábito). El Monje del grado más alto de ascetismo, quién solo posee el derecho a vestir el Hábito completo, es decir el Gran y Angélico Hábito, o Skema, es conocido entre los griegos como Megaloskemos (que se origina de la unión de dos palabras griegas Megalo = Gran y Skemos = Hábito) pero los rusos se refieren a ellos como Skimnik, porque llevan el Gran Skemos.
Hacia una más completa clasificación de los monjes según su grado de ascetismo
1- RASOFORO: Si bien él es menos que el “Perfectamente Monje”, él es más que un Novicio en el sentido occidental del término después de haber pasado el término mínimo de prueba. El está sujeto, como al igual que los Monjes de los grados superiores, a observar las Reglas del Monasterio, por haber recibido la Tonsura Monástica, y una porción del Hábito Monástico; así como también su propia conciencia y la opinión pública bien le imponen a éste la obligación moral de continuar dentro de la Vida Monástica. El Archimandrita Meletios Sakellaropoulos dice que en los presentes días (esto lo decía a comienzos del siglo XX, pero aún hoy su comentario es válido) que los llamados Rasóforos al haber manifestado su acuerdo a continuar la vida dentro del Monasterio, y al haber recibido la Tonsura, son Monjes y están sujetos a las regulaciones propias del gobierno de su Monasterio, por tal motivo, si un Rasóforo dejara el Monasterio a fin de contraer matrimonio, el deberá ser excomulgado. Muchos Rasóforos, ya sean Monjes o Monjas, después de cumplir sus tres años de prueba, se contentan en permanecer de por vida en el más bajo grado de la Vida Monástica. Un detalle interesante de la Vida Monástica Ortodoxa femenina reside en que ni las Iglesias Helénicas, ni Eslavas, permiten a una mujer convertirse en Stavrofora o Megaloeskema (Skemamonja) hasta no haber alcanzado la edad de 40 años, sin embargo, ellas pueden recibir la Tonsura y asumir el Rasón o Rasa, antes de alcanzar esa edad; entre los monjes las cosas son bien distintas, puesto que uno puede toparse con Monjes Stavroforos tan jóvenes como de 25 años. Los candidatos a las Ordenes Sagradas, deberán o estar ya casados, o pertenecer al grado inferior de la Vida Monástica antes de su Ordenación al Subdiaconado. En el caso de la Ordenación de Monjes, habitualmente, se realizan luego de la admisión al grado de Rasóforos. Si bien la Ordenación es un impedimento para un posterior matrimonio, ello no implica que el Monje recién ordenado, se vea obligado a entrar en alguno de los grados superiores dentro de la escala de la Vida Monástica Bizantina si no lo desea. Un Rasóforo que detente el rango de Archimandrita, puede ser elegido como Higúmeno, o él puede ser nombrado Superior de un Monasterio que esté directamente bajo Jurisdicción Patriarcal. No es infrecuente que un Obispo sea elegido dentro del grado de los Rasóforos, sin embargo lo más común es que sea seleccionado dentro del grado de los Stavrosforos, y lo que efectivamente es muy raro es que un Obispo sea electo dentro del grado más elevado del Monacato como ser los Megaloeskemos o Skemamonjes. A los postulantes que viven dentro de una Institución Monástica, se le es permitido usar la Rasa y el Skouphos o Skufia (especie de gorro típico de los monjes) antes de ser formalmente admitidos dentro del grado de los Rasóforos.
2- STAVROFORO: (o Microskemo) Sus Votos ya fueron tomados públicamente antes de recibir la Tonsura y el Pequeño Hábito. Entrar dentro del grado intermedio de la Vida Monástica es, al menos en teoría, únicamente un paso o estadio en la carrera monástica, en la cual la verdadera meta es el ascetismo más estricto en una vida anacorética. Pero en este estadio intermedio de la Vida Monástica, el monje debe esforzarse por plasmar en si mismo los ideales más modernos del Monacato Cenobítico, introducidos por San Pacomio, San Basilio y San Teodoro Studita, ideales opuestos al ideal de austero ascetismo eremítico propiciado por San Antonio, y en los cuales están abocados los monjes del grado superior del Monacato Oriental (los Skemamonjes).
3- SKEMAMONJE: (o Megaloskemo) Se trata del Monje del Grado más elevado al que se puede aspirar dentro del Monacato Bizantino, también es llamado Skimnik en los Monasterios Eslavos. Estos monjes están exigidos a seguir estrictos ayunos, y a ocupar la mayor parte de su tiempo en oración, y a guardar mayor silencio que los Monjes de grados inferiores. El comer carne (roja) le está totalmente vedado, y únicamente le es permitido beber un poco de vino cuando visita el Monasterio los días Sábados y Domingos. Algunas veces estos monjes se abstienen incluso de comer pescado, pasando a tener una dieta estrictamente vegetariana. Ellos comen una comida al día, pero su ayuno es aún más estricto durante la Cuaresma y otras temporadas de ayunos especiales. Los días Lunes, Miércoles y Viernes suelen ser observados como días de ayuno, o sea que se privan de alimentos durante tres días a la semana. No es usual admitir a un Monje a este grado ascetismo y de estricta Vida Monástica, hasta que no haya vivido algunos años - treinta entre los rusos - en una estricta vida observancia en el ascetismo cenobítico como Monje Stavroforo. Existen, como es obvio, ocasionales excepciones a esta regla; por ejemplo: Un Rasóforo puede convertirse en un Skemamonje sin primero haber sido Stavroforo, si es que el Higúmeno y el Gerontas (padre confesor) o también llamado Starets entre los rusos, aprueban esa situación; y en ciertas ocasiones, realmente excepcionales, un Hermano Laico, quien haya sido considerado como postulante, en un sentido técnico, puede acceder directamente al más alto grado del Monacato y convertirse en un Skemanonje o Megaloskemos, sin primero haber sido Rasóforo, ni Stavroforo; si es que él prueba su aptitud e idoneidad para llevar una vida de estricto ascetismo por largos años de piedad y fidelidad en el Monasterio. El Megaloskemos o Skemamonje puede ocupar una celda en el Monasterio o Skita, pero tomando sus alimentos aparte y dejando rara vez la reclusión de su celda, excepto para ir a la Capilla Monástica, o para llevar una vida Semi-eremítica con otros monjes en una Kaliva o Kellion, o también para convertirse en un Hesicasta o Ermitaño. Cuando un Monje sacerdote, o Hieromonje, se convierte en Megaloskemos o Skemamonje, puede seguir celebrando la Divina Liturgia, pero si se trata de un Obispo, él no puede mantener el ejercicio de sus funciones Episcopales ni sacerdotales. Un Obispo que recibe el Gran Hábito, en la suposición de la aproximación de su pronto deceso, deberá resignar toda jurisdicción episcopal, y si aún él se recuperara, deberá seguir llevando la vida de un Anacoreta o Solitario por el resto que le quede de vida. También puede darse el caso inverso, en el que un Skemamonje pueda ser, en caso de una muy especial necesidad, ser tomado de su Vida Eremítica y ser consagrado al Oficio Episcopal, y por ende, detentar el gobierno de una Diócesis, sin embargo este caso es realmente excepcional y rara vez ocurre.
Video votos monásticos en Optina Pustin, Rusia - 1
Video votos monásticos en Optina Pustin, Rusia -2
NOTAS: (1) Publicado en www.pro-ortodoxia.com.ar (*) Novelas: leyes constitucionales dictadas por los Emperadores Bizantinos
Hoy se conmemora el Día Internacional por la Memoria del Genocidio Ucraniano, y nos unimos a todos los ucranianos, sus descendientes, amigos y a todos quienes deseen unirse a encender una vela en memoria de las 10.000.000 víctimas del genocidio ucraniano conocido como Holodomor (muerte por hambre). (Campaña iniciada por la Ukrainian Genocide Famine Foundation, USA). Este post es en honor y memoria de todos ellos.
Hacer click sobre esta imagen para ver todas las imágenes del Holodomor de este post
"La Hambruna de los años 1932/33 no fue un fenómeno casual de origen natural o social. Fue una consecuencia del terror por hambre, aplicado por un estado totalitario con un fin determinado, o sea genocidio.
El aniquilamiento físico masivo de los agricultores ucranianos, por medio del hambre artificial, fue un consciente acto terrorista de un sistema político contra gente pacífica, a cuya consecuencia desapareció no solo una numerosa capa de prósperos y libres campesinos–empresarios, sino también varias generaciones de la población rural. Fueron socavadas las bases sociales de la nación, sus tradiciones, su cultura espiritual y autóctona." (1)
La gente, desesperada, llegó a comer cortezas de árboles, arbustos y cuero. El genocidio más espantoso del que se tenga memoria y del que nadie hablaba, hundía a la región más rica del continente en el infierno más despiadado. Según palabras de un campesino: “Los rusos iban de casa en casa llevándose toda la comida que encontraban. Comenzaban por los granos, la harina, las remolachas, papas o habas que la gente guardaba en sus casas o sótanos. Pero sin confiar en la gente, registraban todo, cavaban en el piso, hurgaban en las paredes y en los hornos, destrozándolos a menudo. Así corrían de casa en casa quitándonos todo lo que pudiera ser comestible”.
Desesperados por salvar a sus hijos los padres los obligaban a abandonar el hogar; las madres los arrojaban dentro de los trenes que partían hacia la capital y en las calles de las ciudades aparecían cadáveres de campesinos que intentaban encontrar alimentos. (*)
"En idioma ucranio “Holod” significa Hambre y “Moryty” provocar tormento, matar… En los años 1932 y 1933, en pleno corazón de una región que en ese entonces se consideraba el granero de Europa, se cometió un horrendo crimen: se sometió en forma planificada e intencionada a una antigua nación de agricultores, a una de las formas más despiadadas de tortura y muerte: el hambre. Desde entonces, los ucranios y sus descendientes reclaman la condena pública de estos acontecimientos.
La declaración de la Independencia en 1991 ha sido un momento clave en la historia de Ucrania. Un tema prohibido fue convertido en un tema público. Fueron muchas generaciones educadas en la teoría que el verdugo no mató, que las victimas no fueron tales, que no existió un plan, que los actos humanos y sus consecuencias solo fueron un tema de la naturaleza. Hoy, sin embargo, el acceso a la información, la apertura de los archivos, la pérdida del miedo por parte de los testigos oculares permiten identificar, documentar, realizar un inventario de las crueldades, de las formas y de los métodos, y afirmar sin duda alguna que fue un genocidio!.
Así como existen los crímenes contra la humanidad, existen los crímenes contra la memoria… y en tanto la memoria está ligada a la identidad, olvidar a nuestros muertos es volverlos a matar: negar la vida que vivieron, la esperanza que los sostenía, la fe que los animaba. Esos valores que hacía falta destruir para la centralización del poder en manos del verdugo, había que desaparecer al campesinado, a la intelectualidad, el idioma ucranio, el concepto de pueblo ucranio, en definitiva destruir a Ucrania como tal. El cálculo era muy simple, podría decirse primitivo…pero a la vez perverso: no hay pueblo, no existe una nación distinta y en consecuencia no existe el problema y con ello se resuelve el problema del gobierno.
Al definir el Holodomor como genocidio, los ucranios buscan profundizar la concienciación de la comunidad internacional sobre los sucesos como las hambrunas planificadas y detener su utilización como arma, y a través de esta toma de conciencia ayudar a prevenir actos deplorables semejantes en cualquier otro lugar del mundo ". (2)
(Discurso del Arq. Jorge Danylyszyn, Secretario del Ejecutivo de la Representación Central Ucrania en la Argentina, en una muestra sobre el “Holodomor”, El genocidio desconocido de los ucranios, 11/11/09)
DOCUMENTAL Sobrevivientes del Holodomor (en ucraniano):
Trailer de un documental con testimonios del Holodomor (en inglés):
En la Asamblea General de la ONU del 15 de setiembre del 2005, el Presidente de Ucrania Victor Yushchenko, en su alocución a los Jefes de Estado presentes, declaró: “Estimados líderes del mundo actual, tenemos suficiente fuerzas para evitar los crímenes contra los hombres y la humanidad. Yo me dirijo a ustedes en nombre de una nación que ha perdido 10 millones de personas por el Holodomor – genocidio, organizado contra nuestro pueblo. En aquella oportunidad los gobiernos de muchos países no quisieron ver nuestra desgracia. Insistimos: el mundo debe conocer toda la verdad sobre los crímenes contra la humanidad. Solo así podremos estar todos seguros que la indiferencia nunca más estimulará a los criminales”.
Luego promulgó la ley sobre el Holodomor, cuyo texto creo que es importante conocer:
La Ley de Ucrania sobre la Hambruna de los años 1932 -1933 en Ucrania(3)
La Verjovna Rada de Ucrania decreta:
Honrando la memoria de los millones de compatriotas que fueron víctimas de la Hambruna de 1932-1933 en Ucrania y sus consecuencias;
Conmemorando a todos los ciudadanos que sobrevivieron esta horrorosa tragedia de la historia del pueblo ucraniano;
Tomando conciencia de la obligación moral ante las anteriores y futuras generaciones de los ucranianos y reconociendo la necesidad de recuperar la justeza histórica, estableciendo en la sociedad la intolerancia hacia cualquier forma de violencia;
Estipulando que la tragedia de la Hambruna de los años 1932 – 1933 en Ucrania fue negada por el régimen de la Unión Soviética durante décadas;
Condenando los hechos criminales del régimen totalitario de la Unión Soviética dirigidos a la organización de la Hambruna y que resultaron en la eliminación de millones de personas y en la destrucción de la base social del pueblo ucraniano, sus tradiciones centenarias, cultura espiritual e identidad étnica,
Expresando la compasión a todos los pueblos de la Unión Soviética que sufrieron victimas en consecuencia de la Hambruna;
Estimando la solidaridad y el apoyo de la sociedad internacional al condenar la Hambruna de 1932-1933 en Ucrania, que reflejan los actos de los Parlamentos de Australia, República Argentina, República de Georgia, República de Estonia, República Italiana, Canadá, República de Lituania, República de Polonia, Estados Unidos de América y República de Hungría, así como la Declaración conjunta dedicada al 70 aniversario del Golodomor, Gran Hambruna de los años 1932- 1933 años que fue circulada como documento oficial de la 58 Asamblea General de la ÓNU y fue firmada por República Argentina, República de Azerbaiyán, República Popular de Bangladesh, República de Bilorús, República de Benín, República de Bosnia y Herzegovina, República de Guatemala, República de Georgia, República Árabe de Egipto, República Islámica de Irán, República de Kazajstán, Canadá, Estado de Qatar, República Kirguiz, Estado de Kuwait, República de Macedonia, Mongolia, Republica Nauru, el Reino de Nepal, Estado de Emiratos Árabes Unidos, República Islámica de Pakistán, República del Perú, República de Sudáfrica, República de Corea, República de Moldova, Federación de Rusia, Reino de la Arabia Saudí, República Árabe Siria, Estados Unidos de América, República de Sudán, República de Tayikistán, Turkmenistán, República Democrática de Timor-Leste, República de Uzbekistán, Ucrania y Jamaica, y que también fue apoyada por Australia, Estado de Israel, República de Serbia y Montenegro y 25 países miembros de la UE;
Partiendo de las Recomendaciones de audiencias parlamentarias sobre la conmemoración de las víctimas de la Hambruna de 1932-1933, adoptadas por la Resolución de la Verjovna Rada de Ucrania el 6 de marzo de 2003 № 607-IV, y del Llamamiento al pueblo ucraniano de los participantes de la sesión especial de la Verjovna Rada de 14 de mayo de 2003 sobre la conmemoración de las víctimas de la Hambruna de 1932 – 1933, adoptado por la Resolución de la Verjovna Rada de Ucrania el 15 de mayo de 2003 № 789-V, en que se reconoce la Hambruna como un acto de genocidio contra el pueblo ucraniano como resultado de las acciones intencionadas del régimen totalitario represivo estalinista, dirigidas a la liquidación masiva de una parte del pueblo ucraniano y de otros pueblos de la antigua Unión Soviética;
Reconociendo la Hambruna de los años 1932-1933 en Ucrania según el Convenio para la Prevención y Castigo del Delito de Genocidio de 9 de diciembre de 1948 como el acto orientado a la eliminación de la gente,
Aprueba esta Ley.
Artículo 1.
La Hambruna de los años 1932-1933 es el genocidio contra el pueblo ucraniano.
Artículo 2.
La negación pública de la hambruna de los años 1932-1933 se califica como un insulto a la memoria de las victimas de la Hambruna y una humillación del pueblo ucraniano, y es ilegal.
Artículo 3.
Las instituciones estatales y los órganos locales en el marco de sus obligaciones deben:
Participar en la formación y realización de la política estatal para la recuperación y conservación de la memoria nacional del pueblo Ucraniano;
Favorecer a la consolidación y desarrollo de la nación ucraniana, su conciencia histórica y su cultura, a la divulgación de la información sobre la Hambruna de los años 1932-1933 en Ucrania entre los ciudadanos de Ucrania y comunidad internacional, asegurar los estudios de la tragedia de la Hambruna en los centros docentes de Ucrania;
Tomar medidas para conmemorar las víctimas de la Hambruna de los años 1932 – 1933 en Ucrania incluso vía la construcción de los monumentos conmemorativos a las victimas de la Hambruna;
Garantizar el acceso a los archivos de los científicos, ONG y otras instituciones que estudian los problemas de la Hambruna de los años 1932 – 1933 y sus consecuencias.
Artículo 4.
El Estado garantizará condiciones necesarias para las investigaciones y realizará actividades para conmemorar las víctimas de la Hambrunas de los años 1932 -1933 en Ucrania en el marco del programa estatal financiado cada año por el presupuesto estatal.
Artículo 5. Las cláusulas finales.
Esta ley entra en vigor desde el día de su publicación.
Al Gabinete de Ministros:
especificar el status y las funciones del Instituto Ucraniano de la Memoria Nacional y garantizar su sostenimiento financiero por el presupuesto estatal como el órgano centralizado especial del poder ejecutivo en la esfera de recuperación y conservación de la memoria nacional;
en tres meses de promulgada de la Ley:
presentar ante el Parlamento las propuestas sobre la conformidad de los actos legislativos de Ucrania con esta Ley;
garantizar la conformidad de los actos normativos del Gobierno con la Ley;
garantizar revisión y anulación por las instituciones del poder ejecutivo de los actos normativos que se contradicen con esta Ley.
3) resolver con la participación del Ayuntamiento de Kyiv el asunto de planificación del Memorial a construirse en Kyiv para la conmemoración del 75 aniversario del Genocidio.
Víctor Yúschenko
Presidente de Ucrania
Más imágenes del Holodomor:
Notas:
(1) Publicación en celaforum.org (Hay un informe completo en este link, recomedable su lectura)
La Revolución de 1917 significó una devastación del antiguo arte ruso de la iconografía, incluyendo la sagrada iconografía ortodoxa condenada a muerte por el ateísmo. Las representaciones sacrosantas tiradas en las calles soviéticas en los sesenta luego se empinaron a las subastas internacionales y hoy llegan a venderse en miles de dólares.
ИВАН ГЛАЗУНОВ - Ivan Glazunov
Este interesante video documental (publicado en Dailymotion)"La Vida de un Icono" revela parte de esta historia de la iconografía rusa, la piedad de los cristianos ortodoxos hacia los iconos sagrados, un excelente panorama sobre la espiritualidad y realización de los mismos en una de las mejores escuelas de pintura de iconos, ubicada en la ciudad de Sergueiv Posad, a pocos kilómetros de Moscú, precisamente la "Escuela de pintura de iconos de la Academia Espiritual de Moscú" de la Lavra de la Santísima Trinidad y San Sergio; parte de la vida y experiencia de Ivan Glazunov, gran artista y profesor de la Academia de Pintura de Rusia, en la restauración de iconos antiguos y su grandes hallazgos, como así también otros restauradores de iconos de la Universidad de Humanidades Ortodoxa San Tijon, y la intensa actividad de los coleccionistas y restauradores de iconos en Rusia.
Se trata de un importantísimo material debido a que hay pocos documentales rusos sobre el tema traducidos al español.
Sobre la piedad eslava oriental hacia los iconos:
EL ESPLENDOR DE LOS ICONOS, por Tomás Spidlík.(1)
Interior de la Catedral de la Anunciación del Kremlin, Rusia
Entre los occidentales, la garantía de la presencia de Dios en la Iglesia es, naturalmente, el sagrario en el que se guarda el Santísimo Sacramento. Los orientales, aunque conservan los dones eucarísticos, no han desarrollado el aspecto de la Adoración de Dios presente en las especies del pan y del vino. Ocupa un lugar mucho más significativo en su piedad la veneración de los iconos, que representan a Nuestro Señor Jesucristo, a la Madre de Dios, a los ángeles y a los Santos. A ellos se presta la misma veneración que a la Cruz o al Evangelio. Las tablas de madera recubren las paredes de las iglesias; son raras las estatuas, a diferencia de lo que se acostumbra en Occidente.
Los misterios de la vida de Jesús se hallan con mucha frecuencia representados en los muros de las iglesias. Esto obedece, sobre todo, a la finalidad didáctica de enseñar y de recordar a los fieles la historia sagrada. Bajo este punto de vista, la función del iconógrafo se parece a la del sacerdote. De hecho, se ha acudido frecuentemente a esta comparación. Así, por ejemplo, leemos en un Podlinnik(2): "El sagrado misterio de la representación iconográfica tuvo ya sus inicios entre los apóstoles...El sacerdote nos presenta el Cuerpo del Señor en los actos litúrgicos mediante la fuerza de su palabra..El pintor, a través de la imagen...".
Los iconos no se limitan a representar visiblemente una determinada persona o una escena del Evangelio, sino que tratan de expresar también de forma plástica las más difíciles verdades de la fe (cf. la conocidísima expresión de la Santísima Trinidad con la visión de Abraham en el Valle de Mambré). Y en cuanto tal, la tradición iconográfica viene asimismo considerada como fuente de revelación. Realizar un icono es obra religiosa, para la cual debe el pintor prepararse con ayunos y plegarias, poniendo agua bendita y reliquias en los colores, etc. Varios iconógrafos son venerados como santos. Pueden servir como ejemplo los dos clásicos de la pintura rusa, los monjes Andrei Rublev (+ 1430) y Dionisio (+ después de 1502). Esto explica el simbolismo iconográfico, no sólo en el asunto, sino también en los colores y las formas. Se ha formado así un "canon" iconográfico, que, todavía hoy, los viejos creyentes observan celosamente como una norma inseparable.
Pero el icono, en su verdadero sentido, significa para el fiel algo más que la mera pintura. La gracia de Dios se comunica a través de la representación sensible de Cristo y de los santos; es como una especie de aparición y, por ello se ora ante el icono de Cristo como si él mismo estuviera presente. El rito eclesiástico para bendecir los iconos pone de relieve esta conexión entre la imagen y su prototipo. "En la conciencia de la Iglesia -dice L. Uspenskii (3)- la economía de la salvación se vincula orgánicamente con la imagen. La doctrina... de los iconos proviene de la doctrina de la salvación, con la cual se halla inseparablemente unida".
En este sentido, todo icono posee una virtud sobrenatural; pero sólo se consideran milagrosos aquellos en los que la gracia de Dios se ha hecho patente de manera especial. Existen numerosísimas imágenes de la Madre de Dios, por las que el pueblo siente arraigada devoción."Me hallaba un día -recuerda I. Kireevskii- en la capilla (se trata aquí de la pequeña iglesia de la Madre de Dios Iverskaya, el más célebre santuario de la antigua Moscú), y miraba la milagrosa imagen de la Madre de Dios, reflexionando sobre la fe de los pequeñuelos, del pueblo que oraba a mi alrededor. Algunas mujeres y ancianos enfermos se arrodillaban, hacían la señal de la cruz y se inclinaban profundamente. También yo contemplaba los santos rasgos de aquel rostro y poco a poco se aclaraba el misterio de su milagrosa virtud. Sí, aquí no había únicamente una tabla de madera pintada...A lo largo de los siglos, el icono se había ido empapando del río apasionado de los movimientos de los corazones, de las plegarias de los desdichados. Sin duda, llenóse también de la fuerza que ahora brotaba de él. Se ha convertido en un órgano vivo, en un lugar de encuentro entre el Creador y los hombres...También yo caí de rodillas y recé devotamente" (4). Con el fin de ejercer un control eclesiástico y para evitar noticias falsas o sensacionalistas, el Santo Sínodo de Moscú ordenó en 1878 que todos los iconos, tanto los de las iglesias como los pertenecientes a personas privadas, fueran recogidos y trasladados a la sacristía de la catedral siempre que adquirieran fama de milagrosos.
Se profesa también una veneración semejante a las reliquias de los santos. La Iglesia oriental ha reafirmado su posición a propósito de este culto en la "Respuesta de los patriarcas orientales a los luteranos" (5), en la cual se impone el anatema a quienes pretendan dar a las reliquias el culto que sólo se debe a Dios y, también, a quienes se niegan a venerar las reliquias como la Iglesia las venera. El profundo significado que ha tenido en la Iglesia rusa el culto de las reliquias se debe también al hecho de que la canonización oficial exigía la incorruptibilidad del cuerpo. El más famoso monasterio de Kiev, Pecherska Lavra, posee todavía hoy un riquísimo conjunto de reliquias de sus numerosos santos.
Desde el punto de vista dogmático, el culto a los iconos se apoya en las definiciones del séptimo concilio ecuménico (año 787) contra los iconoclastas. En el año 842, la Iglesia Griega celebró por vez primera la "Fiesta de la Ortodoxia", que se ha venido recordando hasta nuestros días en el primer domingo de Cuaresma. Se hace una procesión con los iconos, se leen los anatemas contra sus adversarios y se canta Vechmaia Pamiat (eterno recuerdo) a los defensores de los iconos. El Kondakio de la liturgia de este día dice: "El inefable Verbo del Padre se pintó a sí mismo al hacerse carne en tí, oh Madre de Dios. Restituyó la imagen mancillada (de Dios en el hombre) a su forma primitiva y la adornó con la divina belleza".
La veneración de los iconos ha encontrado también un campo muy fértil entre los eslavos desde un punto de vista psicológico. Los iconos se exponen no sólo en las iglesias, sino también en las casas particulares, en las calles, en las plazas, en los edificios públicos, en todas partes. La casa parecería vacía sin ellos. Cuando viaja, el fiel lleva consigo un icono, ante el cual reza sus oraciones. De su cuello pende la pequeña cruz que recibió en el bautismo. El icono le da el sentido de la presencia de Dios.
Se veneran los iconos encendiendo cirios delante de ellos. Durante las ceremonias de la Divina Liturgia, los fieles puestos de pie uno detrás de los otros, se pasan de mano en mano los cirios que se destinan a una u otra imagen. Las iglesias de la Rusia imperial necesitaban todos los años de tres a cuatro millones de libras de cera: ésta se consideraba tan indispensable para la devoción que, durante la primera guerra mundial, fue necesario pedir ayuda a los aliados ingleses para poder hacer frente a las exigencias del pueblo que oraba (6). Se recomienda que en la iglesia se tenga en la mano una vela encendida, "porque sostener una vela encendida no sólo significa la pureza de vida de aquellos que oran, sino también la luz de la gracia que irradia el misterio que se está realizando" (7).
De modo semejante, la incensación del altar, de las imágenes, de la iglesia y de todos los fieles, se considera de tanta importancia en el ámbito de la devoción que se practica en el interior del templo, que no se permite omitirla ni siquiera en las funciones simples, por ejemplo, durante las vísperas de los días feriales, cuando el sacerdtoe no se halla asistido por el diácono (8). Y así como en el convento existe una iglesia con su iconostasio, así también en cada casa y en cada habitación debe haber un pequeño santuario, llamado el hermoso rincón o rincón bello (Krasnyi ugol).
Krasnyi ugol (con iconos, imagenes de santos, cirios, cruz, Sagrada Escritura y reliquias)
Las instrucciones del Domostroi (un antiguo manual para la vida familiar) (9) son abundantes:
"Cómo adornar la propia casa con las imágenes y tenerla limpia y ordenada: El cristiano debe poner en todas las habitaciones de su casa, en las paredes, las santas y venerables imágenes pintadas por los iconos, preparando el lugar convenientemente con toda suerte de adornos y con candelabros, en los cuales se encienden las velas siempre que tiene lugar la alabanza divina, y se apagan después del canto. Póngase allí un pequeño baldaquino, no sólo para tener limpio el lugar, sino también como signo de veneración y de estima. Se les quitará el polvo con un paño limpio y se les bruñirá con una esponja suave. ¡Es preciso tener siempre limpia esta capillita y acercarse a las sagradas imágenes dignamente, con la conciencia pura!. Durante la alabanza divina, el canto santo y la oración, hay que encender las velas, incensar con olívano perfumado, alabando a Dios con oración y vigilia y con inclinaciones; es preciso venerar siempre las imágenes con lágrimas y llanto, y confesar los propios pecados con corazón contrito, suplicando el perdón" (Cap.8).
Домострой - Primera página del Domostroi
El mismo Domostroi, en el capítulo 35, prescribe que se salude primero a las imágenes cuando se entra en una casa, y sólo después se dirija el visitante a los dueños de la misma. Esta devoción sigue observándose en la vida cotidiana. En este sentido resulta característico, por ejemplo, el pasaje de los Decabristas de L. N. Tolstoi. La anciana Tichonovna, mujer rústica, llega caminando a Moscú con el fin de pedir la gracia para su marido. Entra en los salones deslumbrada por aquel ambiente insólito, pero se rehace pronto y comienza a santiguarse repetidamente y a inclinarse ante el "sagrado rincón", luego ante los presentes.
En ese sagrado rincón se guardan celosamente los iconos familiares que pasan de padres a hijos, casi como signos visibles de la bendición paterna. Constituye un interesante rasgo folklórico el icono llamado "Medida del nacimiento", cuyo uso, muy antiguo se encuentra incluso en la familia imperial (10). Se trata de un icono que se encargó a un pintor en el día del nacimiento de un niño; la tabla de madera en que fue pintado tiene la misma longitud que el recién nacido.
Galería fotográfica de antiguos iconos rusos
Notas:
(1) Los grandes místicos rusos. Tomás Spídlik. Ed. Ciudad Nueva. Cf. T. Spidlik. P. MIquel, Icone en Dict. de spiritualité, VII, cols. 1224-1239 (cf. bibliografía).
(2) Manual de la iconografía religiosa, ed. por T. Bolshakov, Moscú, 1903.
(3) L. Uspenskii - V. Losskii, Der Sinn der Iconen, Berna, 1952, p.28
(4) Cf. N. Arseniev, Das heilige Moscú, op. cit., pp. 98 s.
(5) Traducción rusa realizada en Moscú en 1846.
(6) S. Hoare, Das vierte Siegel, Berlín, 1936, p.68.
(7) Manual de la pastoral rusa, Moscú 1899, p. 207.
(8) Ibíd., p. 106.
(9) Cf. cap. siguiente, nota 1, p. 313.
(10) Cf. I. Zabelin, Domashnyi byt russkich carei... (La vida privada de los zares rusos), Moscú, 1913, vol. II, p. 558.
Hoy se celebra en el rito bizantino la fiesta del Icono de la Madre de Dios de Kazán (liberación del año 1612), 22 de octubre según calendario juliano.
El 8 de julio hay también otra fiesta en el rito bizantino para este icono, y es el Hallazgo del Icono de la Madre de Dios de Kazán (año 1579), (21 de julio según calendario gregoriano).
El Icono de la Madre de Dios de Kazán es uno de los más venerados en Rusia, es también símbolo de unión entre Católicos y Ortodoxos.
Hay varias versiones sobre el origen del Icono de Kazán, pero todas coinciden en la rapidez con que la devoción se difundió en el país y cómo se conectó al destino de Rusia como nación. La imagen fue llevada por los generales a las batallas y se hizo conocida como la Kazanskaya, la “Protectora de Rusia”. Se convirtió en el símbolo ruso de la Victoria y la libertad.
Tiene sus orígenes en el siglo XVI, y está relacionado con muchos milagros. Fue sacado de Rusia en la segunda década del siglo XX escapando así de los comunistas quienes convirtieron la catedral de la Madre de Dios de Kazán en un museo.
HISTORIA DEL ICONO DE LA MADRE DE DIOS DE KAZÁN
Iglesia del Icono de la Madre de Dios de Kazán, Plaza Roja, Moscú, Rusia.
La ciudad de Kazán es la capital de Tataria y durante siglos, base de un poder no cristiano que sojuzgó la Rus’ durante muchos siglos.
El día 1º de Octubre de 1552, fiesta de la "Protección de la Virgen" (Pokrov), el ejército del Zar Ivan el Terrible toma por asalto los muros de la ciudad de Kazán, capital hasta ese momento del Reino Tártaro. El Zar, en acción de gracias por el triunfo obtenido, ordena construir un gran basílica en honor de la Madre de Dios, dedicándola al misterio de la Anunciación.
Inmediatamente después de la toma de la ciudad por las fuerzas del Principado de Moscú, una niña llamada Matrona, vio a la Madre de Dios en sueños que le pedía que fuese a una casa de las inmediaciones. Dicho sitio había sufrido un incendio, y entre sus ruinas la niña y su madre hallaron un pequeño ícono que representa a la Virgen María y al Niño Jesús (Hallazgo del icono, 1579). Tal fue la cantidad de prodigios que Dios obró para los que oraban ante la santa imagen que a lo largo del tiempo, dicho ícono llegó a ser considerado como signo de protección divina para todo el país, en especial para los peligros que llegaran del Oriente.
Trasportada luego del hallazgo de la niña hasta la Catedral de la Anunciación de Kazán, comienza a ser objeto de gran devoción religiosa, atribuyéndosele innumerables milagros como milagrosas curaciones de personas ciegas que acudían a rezar.
El 22 de octubre de 1594, por disposición del zar Feodorovich, quedó instituida para cada año la fiesta dedicada Nuestra Señora de Kazán, por la conquista de Moscú, que el zar atribuyó a la ayuda de Nuestra Señora.
Allí permaneció hasta alrededor del año 1612 (Liberación, 1612) cuando la imagen es transportada a la ciudad de Moscú.
En 1636, el príncipe Pozharski mandó construir la catedral de Kazán como homenaje a la Virgen, Sin embargo, ahí se instaló una copia porque la verdadera imagen fue conservada en Moscú desde la victoria rusa sobre los polacos. En 1821 la imagen original se mudó una vez más, esta vez a San Petersburgo donde fue instalada en la nueva Catedral de Kazán. Para esa época, el icono ya era muy popular y habían nueve copias “milagrosas” en todo el país.
La imagen fue llevada por los generales a las batallas y se hizo conocida como la Kazanskaya, la “Protectora de Rusia”. Se convirtió en el símbolo ruso de la victoria y la libertad.
Conocida como “La Liberadora y Protectora de la Santa Madre Rusia”, la imagen fue utilizada en todas las crisis nacionales.
En 1790 el Zar Pedro el Grande la invoca como "protectora y estandarte" en la batalla de Poltava, contra Carlos XII de Suecia. Después del triunfo ruso el icono es intronizado en la Catedral de Moscú y luego transferida a San Peterburgo y puesta en un santuario a ella dedicado.
Se la venera como la "Libertadora de Rusia", según el estandarte de las victorias contra Napoleón. El último acto político del Zar Nicolás II, en 1918, es consagrarle a su Imperio. Detenido algunos días después y, por órdenes de Trotski, ejecutado así como toda su familia.
Cuando los comunistas tomaron Rusia en 1917, casi inmediatamente se concentraron en el icono de Kazán como expresión del “alma” del pueblo ruso.
La gran Catedral de Nuestra Señora de Kazán en Petrogrado (luego Leningrado) fue convertida en un museo ateo y en el centro oficial del ateísmo militante en el mundo.
Durante la Guerra civil de los años 1917-20, la imagen fue evacuada del territorio ruso para evitar que los ateos la destruyeran. Una vez en Occidente fue adquirida por un coleccionista, quien después de un tiempo la vendió a una asociación católica que oraba especialmente por la conversión de Rusia. Luego fue donada a S. S. Juan Pablo II, que la devolvió a la Iglesia Ortodoxa. En lo más crudo de la 2ª Guerra Mundial, sucedió un hecho ampliamente documentado que ilustra la Protección de la Madre de Dios: un archimandrita ortodoxo del Líbano, Elías Karma, recibió un encargo de la Virgen. Rusia estaba perdiendo la Guerra por su ateísmo y odio a la Religión. Si ellos se abstenían de perseguir la religión y llevaban procesionalmente su imagen de Kazán en el frente, la victoria les sería concedida. Contra toda esperanza humana, este dignatario llegó hasta el mismo Stalin, que aceptó la idea, dando un respiro a la Iglesia, y haciendo todo cuanto le fuera dicho. En muy poco tiempo la amenaza fascista tuvo que retroceder , y la guerra cambió su curso. No fueron pocos los que testimoniaron el súbito cese de funcionamiento en las armas del enemigo, la presencia luminosa de la Madre de Dios.
(Documental ruso sobre la Kazanskaya)
EL ICONO DE LA MADRE DE DIOS DE KAZÁN
ICONO ORIGINAL DE LA MADRE DE DIOS DE KAZÁN
El icono milagroso de la Madre de Dios de Kazán tiene la mirada triste de las Vírgenes rusas que abrazan tiernamente al Niño Jesús contra su pecho. Tenía reputación de devolverle la vista a los ciegos que le ofrecían, agradecidos, esmeraldas enteramente puras.
El ícono de Nuestra Señora de Kazán, de tradicional estilo greco-bizantino, habría sido pintado, según los expertos, en Constantinopla durante el siglo XIII.
La obra sagrada presenta la imagen de medio cuerpo de la Santísima Virgen sosteniendo al Niño Jesús sobre sus rodillas, quien esta cuasi de pie y en actitud de bendecir a su madre, hacia quien levanta su mano derecha.
El icono esta recubierto con una lámina de plata que cubre la figura y las vestimentas, dejando solamente visible los rostros de la Madre y el Hijo. Bajo esta cubierta el diseño y los colores se conservan perfectamente, lo que lleva a considerárselo no solamente una pieza de altísimo valor religioso, sino también una verdadera obra de arte. La lámina que recubre la imagen data del siglo XVII y contiene incrustaciones de diamantes, esmeraldas, rubíes, zafiros y perlas, la mayor parte de los cuales fueron agregados por diversos donadores que de este modo quisieron expresar su devoción a la Sagrada Imagen.
(Breve meditación con el icono)
DE CÓMO EL ICONO FUE DEVUELTO POR JUAN PABLO II A LA IGLESIA ORTODOXA RUSA
Como vimos, después de casi sesenta años reapareció en una exposición de arte en Estados Unidos. El precio exigido es de U$S 500.000, extravagante para la época.
Entonces los ortodoxos comenzaron a recolectar dinero para recuperar al Icono pero en dos ocasiones, sus fondos fueron robados. En 1970 fue puesto a la venta de nuevo en una subasta abierta cuando el “Blue Army of Our Lady” (Ejército Azul de Nuestra Señora), una organización católica estadounidense, lo adquirió y llevó a Fátima, Portugal, con un propósito noble: después que se cumpla la conversión de Rusia –anunciada por la Virgen a los tres pastorcitos– la imagen sería devuelta a ese país.
El Blue Army construyó una pequeña capilla en Fátima donde se conservó el icono hasta 1993, año en que es entregado a Juan Pablo II y transferido a los apartamentos papales, donde se convirtió en una de las devociones personales del Santo Padre.
Luego, Juan Pablo II le encarga al Cardenal Walter Kasper, Presidente del Concejo Pontificio para la Unidad de los cristianos, entregárselo a los Rusos en la fiesta de la Dormición de la Virgen, donde la liturgia ortodoxa se despliega en el marco grandioso de la Catedral de la Dormición del Kremlin.
El 28 de agosto de 2004 Juan Pablo II devolvió el icono a Rusia en la persona del Patriarca Alexis II.
En esa ocasión, el Patriarca Alexis II le agradece al Papa "de todo corazón", "este hecho es una contribución común para superar las consecuencias negativas de la historia del siglo XX, marcado por la persecución sin precedentes contra la fe en Cristo".
ORACIÓN DEL PAPA JUAN PABLO II AL DESPEDIRSE DEL ICONO DE LA MADRE DE DIOS DE KAZÁN
Gloriosa Madre de Jesús, que avanzas ante el pueblo de Dios en los caminos de la fe, del amor y de la unión con Cristo (Cf. «Lumen gentium», 63), ¡Bendita seas!
Te llaman bienaventurada todas las generaciones porque ha hecho en tu favor maravillas el Poderoso, Santo es su nombre (Cf. Lucas 1, 48-49).
Bendita seas y honrada, Madre, en tu Icono de Kazán, en el que desde hace siglos estás rodeada por la veneración y el amor de los fieles ortodoxos, convirtiéndote en protectora y testigo de las obras particulares de Dios en la historia del pueblo ruso, muy querido por todos nosotros.
La Providencia divina, que tiene la fuerza de vencer al mal y de sacar el bien incluso de las malas obras de los hombres, hizo que tu santo icono, desaparecido en tiempos lejanos, volviera a aparecer en el santuario de Fátima, en Portugal. Sucesivamente, por voluntad de personas que te tienen devoción, fue acogido en la casa del sucesor de Pedro.
Madre del pueblo ortodoxo, la presencia en Roma de tu santa imagen de Kazán nos habla de una unidad profunda entre Oriente y Occidente, que permanece a pesar de las divisiones históricas y de los errores de los hombres.
Te elevamos ahora con especial intensidad nuestra oración, Virgen, mientras nos despedimos de esta sugerente imagen tuya.
Con el corazón, te acompañaremos por el camino que te llevará hacia la santa Rusia.
Acoge la alabanza y el honor que te rinde el pueblo de Dios que está en Roma.
Bendita entre todas las mujeres, al venerar tu icono en esta ciudad, marcada por la sangre de los apóstoles Pedro y Pablo, el obispo de Roma se une espiritualmente a su hermano en el ministerio episcopal, que preside como patriarca la Iglesia ortodoxa rusa.
Y te pide, Madre Santa, que intercedas para que apresure el momento de la plena unidad entre Oriente y Occidente, de la plena comunión entre todos los cristianos.
¡Virgen gloriosa y bendita, señora, abogada y consoladora nuestra, reconcílianos con tu Hijo, encomiéndanos a tu Hijo, preséntanos a tu Hijo! Amén.
Entrega al Cardenal Kasper
MENSAJE DEL SANTO PADRE AL PATRIARCA DE MOSCÚ
Patriarca Alexis II
A Su Santidad Alexis II
Patriarca de Moscú y de todas las Rusias
Tras un largo período de pruebas y sufrimientos soportados por la Iglesia ortodoxa rusa y por el pueblo ruso en el siglo pasado, el Señor de la historia, que dispone todas las cosas de acuerdo con su voluntad, nos otorga hoy un gozo y una esperanza común con el regreso del Icono de la Madre de Dios de Kazán a su tierra natal.
En la alegría y en los sentimientos de comunión que siempre he tenido, junto a mis Predecesores que siempre se preocuparon por el pueblo ruso, me alegro de que Su Santidad reciba hoy a la delegación que le he enviado. Encabezada por los cardenales Walter Kasper y Theodore Edgar McCarrick, se ha encargado a la delegación entregarle a usted este sagrado icono, tan estrechamente unido a la fe y a la historia de los cristianos en Rusia.
Por un misterioso proyecto de la Divina Providencia, durante los largos años de su peregrinación la Madre de Dios en su sagrado Icono conocido como «Kazanskaya» ha reunido en torno a Ella a los fieles ortodoxos y a sus hermanos católicos de otras partes del mundo, quienes fervientemente han orado por la Iglesia y el pueblo que Ella ha protegido a lo largo de los siglos. Más recientemente, la Divina Providencia ha hecho posible que el pueblo y la Iglesia en Rusia recuperara su libertad y que el muro que separaba Europa del Este de Europa occidental cayera. A pesar de la división que tristemente persiste aún entre cristianos, este sagrado icono aparece como un símbolo de la unidad de los seguidores del unigénito Hijo de Dios, el Único al que Ella misma nos conduce.
El obispo de Roma ha orado ante este sagrado Icono pidiendo que llegue el día en que todos nosotros estemos unidos y seamos capaces de proclamar al mundo, con una sola voz y en visible comunión, la salvación de nuestro único Señor y su triunfo sobre el mal y las fuerzas impías que buscan dañar nuestra fe y nuestro testimonio de unidad.
Hoy me uno a usted en oración, querido hermano, junto a los obispos de la Iglesia ortodoxa rusa, a los sacerdotes, monjes y monjas y al pueblo de Dios en la tierra de Rusia. Unidos en esta oración están todos los hijos e hijas de la Iglesia católica en su profunda devoción y veneración a la Santa Madre de Dios. Que esta venerable imagen nos conduzca en el camino del Evangelio tras las huellas de Cristo, protegiendo al pueblo al que ahora Ella regresa y a toda la humanidad. Que la Santa Madre de Dios vuelva su mirada materna hacia los hombres y las mujeres de nuestro tiempo; que Ella ayude a los creyentes a no apartarse del camino que Dios ha puesto ante ellos: la
proclamación de Jesucristo, «el Camino, la Verdad y la Vida», y un valiente testimonio de su fe ante la sociedad y ante todas las naciones. Hoy oramos con confianza a la Santísima Virgen, sabiendo que Ella implora para nosotros y para todas las naciones el don de la paz.
Con estos sentimientos de caridad, en el gozo del acontecimiento que hoy celebramos, y con los ojos elevados a la Santa Madre de Dios, intercambio con Su Santidad un beso fraterno en nuestro Señor.
Desde el Vaticano, 25 de agosto de 2004
JUAN PABLO II
(Oración del Icono de la Madre de Dios de Kazán de la Iglesia Ortodoxa)