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martes, 12 de abril de 2011

Video con saludos de Su Beatitud Sviatoslav Shevchuk en su visita a la Argentina

El pasado 27 de marzo, Su Beatitud Sviatoslav Shevchuk fue coronado como nueva cabeza de la Iglesia Greco Católica Ucraniana (UGCC). La Entronización del  nuevo Arzobispo Mayor fue una ceremonia bellísima celebrada en la Catedral de la Resurrección en Lviv, Ucrania. Y aquí en la Argentina vivimos con mucha emoción todos los últimos acontecimientos en torno a Su Beatitud, no sólo por lo sorpresiva que fue esta noticia para todo el mundo, por ser el Patriarca más joven de una Iglesia Católica Oriental, el cuarto obispo más joven de toda la Iglesia Católica, y el primer obispo más joven elegido como cabeza de la UGCC, sino también porque hasta que fue elegido por el Sínodo de los obispos de la UGCC, el fue nuestro Eparca en la Argentina, Administrador Apostólico de la Eparquía Santa María del Patrocinio de Buenos Aires, y por lo tanto esta cercanía con todos los miembros de la UGCC en Argentina, tanto del clero, como monjes, religiosos y feligreses, durante estos últimos dos años en los que vivió y recorrió todo el territorio argentino, nos permitió conocerlo más y tenerle mucha admiración, cariño y respeto.

Video de la Entronización de Su Beatitud Sviatoslav Shevchuk:




Su Beatitud Sviatoslav llegó este viernes 8 de abril a la Argentina, y esta primer visita pastoral como Cabeza de la Iglesia Greco Católica Ucraniana durará hasta el jueves 14.

En el siguiente video comparto con enorme alegría, un saludo que dejó para todos los feligreses del Monasterio Catolico Bizantino de la Transfiguración de Pigüé, provincia de Buenos Aires, Argentina. La cruz de madera que tiene en sus manos es de la región de los Cárpatos,  tiene incrustada en su centro una reliquia de tres obispos mártires ucranianos, y es un regalo que Su Beatitud dio con mucho amor a los monjes para el Monasterio de Pigüé.

Video con saludos de Su Beatitud Sviatoslav:

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En el siguiente video el Hieromonje Diego Daniel Flamini, del Monasterio de la Transfiguración de Pigüé, durante la Divina Liturgia de este domingo 10 de abril, enseña la cruz a los feligreses y dice unas emotivas palabras de agradecimiento.

Video con palabras de agradecimiento del Hieromonje Diego Flamini:

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El Monasterio de la Tranfiguración está incardinado en la Eparquía Ucrania de la Argentina, y los monjes practican la vida monástica según la regla común del Oriente, la estudita. La comunidad laica que forma una familia con los monjes, está reconocida como Iglesia "Sui Iuris", como parte de la Parroquia Personal de la Transfiguración de Cristo, cuya zona pastoral comprende el centro y sur del territorio argentino.

Para quienes entran a este blog y no son de habla hispana, transcribo a continuación tanto las palabras del video de Su Beatitud Sviatoslav, como así también las del Hieromonje Diego, ya que pueden usar como herramienta el "traductor de Google" (ubicado arriba a la izquierda en este blog).

Saludos de Su Beatitud Sviatoslav:

Bueno, un mensaje quisiera dejar también con esta Santa Cruz que les estoy entregando. Aquí estan las reliquias de los mártires ucranianos. Y Tertuliano decía que la sangre de los mártires es la semilla de los cristianos. Ahora quiero que siembren una buena semilla en la tierra Argentina. Esta semilla puede dar muchos, muchos frutos. Y yo pienso que el Monasterio de Pigüé es una parte muy importante de nuestra Iglesia. Una Iglesia que estaba muriendo en Cristo, pero que ahora está resucitando en todo el mundo. Y bueno, también quiero usar esta ocasión para desear a todos los feligreses de nuestro monasterio, una buena y Santa Pascua. Una feliz Fiesta de la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Slava Isusu Jristú!...Slava naviki!.

Palabras de agradecimiento del Hieromonje Diego Flamini: 

Ustedes saben que fuimos a encontrarnos con nuestro Patriarca Sviatoslav. Tuvimos un hermoso encuentro, en el cual él nos felicitó, nos confirmó, nos animó y también a ustedes. Y como un testimonio de ese amor, de esa fuerza con que él como cabeza  de nuestra Iglesia nos apoya, nos da esta cruz, esta cruz para el monasterio. Esta cruz le fue regalada el día de su ordenación episcopal hace dos años en Ucrania. Y ese mismo día también le regalaron las reliquias de tres obispos mártires de la Iglesia Ucrania: Nicolas Chernetsky, Josafat que es otro obispo mártir y tambien de otro que se llamaba Pedro y que era administrador apóstolico en Alemania. Ambos sufrieron por la fe. Y esas reliquias de sus cuerpos están aquí. Esto nos fue dado, esto fue ungido con crisma, bendecido ese día. Y esta cruz que es típica de los Cárpatos, una región de Ucrania, viene como una reliquia y un testimonio del amor que tiene nuestro Patriarca por este monasterio y por todos los que en él trabajan. Por eso cuando la miramos, le damos muchas gracias a Dios porque confirma nuestra fe y también confirma las obras de nuestras manos, como dice el salmo. ¿En qué sentido?. De que Dios estaba haciendo un trabajo por medio de nosotros, del cual no nos podemos apartar irresponsablemente, tenemos que tener mucho deseo, mucho temor de Dios, para que no se caiga este testimonio de nuestras manos que nos fue confiado. En el mensaje que después van a ver, que grabamos, dirigido a todos nosotros, en ese mensaje dice cosas muy bellas y verdaderas que son una orientación para nosotros. Ahora, esta cruz también podemos decir, y estas reliquias,  son una semilla que nos es entregada, ¿verdad?. Y cuando plantamos una semilla aspiramos a cosechar los frutos y a poder guardar más semilla, ¿verdad?. Que el dulce fruto de la Cruz que es Cristo, que el dulce fruto de la Cruz sea para nosotros nuestro único consuelo, nuestra única fuerza para hacer todo lo que hacemos en su nombre. 
Este es un don, es un regalo, no nos es dado por ser mejores, nos es dado porque Él se ha abajado hasta nosotros por su amor. Él miró nuestra humildad, no miró otra cosa, y nosotros clamamos y él nos ha dado, nada más. Ahora es propio de nosotros compartir este don. Y no permitir que esta semilla sea despreciada ni sea comida por los pájaros del cielo, ni sea ahogada por las espinas de las preocupaciones mundanas. Sino que esta semilla que nos es confiada, sea verdaderamente promesa de más cristianos, promesa de Vida Eterna que fecunde nuestra amada tierra Argentina,  tan necesitada de buena semilla. Por eso en este alto hacia la Pascua, miramos con mucha esperanza, porque sabemos que la Cruz es fuente de Vida, la Cruz de Cristo, no otra. La Cruz de Cristo. Y esto nos es dado como un signo, una participación de algo que nosotros mismos no podemos comprender, sólo podemos agradecer y nunca terminar de agradecer a Dios. De agradecernos los unos a los otros, y de agradecerle a Dios. Porque él es Grande, Bueno y rico en Misericordia con aquellos que le temen. Muchas Gracias. Ahora pasamos a venerar esta Santa Cruz.

Febrero de 2010, en una visita de Vladika Sviatoslav al Monasterio Católico Bizantino de la Transfiguración de Cristo, Pigüé, Buenos Aires, Argentina.